Análisis | Vídeos | 22 AGO 2018

Análisis de Hotel Transilvania 3 Monstruos a bordo

Llega la adaptación a videojuego de la película Hotel Transilvania 3: Monstruos a bordo, en el que podréis ver y manejar a algunos de los principales personajes de la franquicia.
Cartel Hotel Transilvania 3 Monstruos a bordoPlay

Hotel Transilvania 3: Monstruos a bordo es un juego de acción estratégica y puzles basado en la película recién estrenada en cines, en el que tenemos que recoger Impas ocultos por los escenarios para poder realizar acciones, ya sea llamándolos desde la distancia con un silbido o bien llevando materiales a sus portales. Nuestro objetivo no es otro que hacernos con el mayor número posible de estas criaturas para resolver las distintas situaciones que nos proponen, encontrando varios tipos de las mismas. Es un sistema que recordará a aquellos jugadores que hayan probado la saga Pikmin, pero por desgracia dista mucho de su calidad.

Su historia nos lleva hasta las vaciones de los monstruos, que se preparan para una aventura a bordo de un crucero. Lo que no esperaban es que una endiablada tormenta iba a acabar con lo que parecía ser un viaje placentero, desapareciendo los personajes por la borda y, con ellos, la brújula mágica que portaban. Aquí nos toca reunir a todos los monstruos y, a su vez, recuperar las partes de la brújula para arreglarla y volver a su hogar.

Como podéis ver no es un argumento demasiado trabajado y a la larga puede hacerse un tanto pesado. Es contado mediante imágenes estáticas que no cuentan con demasiada calidad, echando en falta que al menos se hubieran incluido vídeos extraídos directamente de la película. Eso sí, cuenta con subtítulos en castellano para que no nos perdamos ningún detalle.

Nada más comenzar podemos elegir entre Drac o Mavis, los vampiros de la película, si bien la elección no cambia el aspecto jugable ni la trama, solo su apariencia y voz. Debido a su naturaleza, sólo podemos recorrer los escenarios de noche, así que cuando el reloj de diez minutos llega a cero somos devueltos al barco sin importar donde nos encontremos. Eso sí, a lo largo de nuestro viaje desbloqueamos portales Impa que nos permiten realizar viajes rápidos para ahorrarnos tiempo, además de guardar el progreso.

Los controles funcionan correctamente a pesar de sentirse un tanto bruscos. Podemos mover con total libertad a nuestro personaje, contando además con una especie de puntero que nos permite mandar a los Impas, ya sea para llamarlos, para que interactúen con ciertas partes de los escenarios o bien ataquen a los enemigos. Como es lógico, cuantas más criaturas tenemos, menos tiempo necesitamos para realizar ciertas acciones. Pero hay varios problemas en este sentido, ya que la cámara no siempre se situa en la mejor posición y los Impas se quedan atascados en algunos lugares de los escenarios, haciendo que se vuelva un tanto incómodo tener que volver atrás para que nos sigan.

Las batallas se desarrollan en tiempo real, siendo los enemigos visibles en todo momento y no dudando en atacarnos si nos situamos cerca de su rango. Aquí nos encargarnos de mandarles todos los Impas que podamos para que los ataquen, intentando retirarlos cuando están a punto de realizar embestidas para evitar daños. Cuando nuestras criaturas se desmayan por los ataques tardan un tiempo en recuperarse, así que hay que actuar con cautela.

Hay un total de cuatro clases de Impas, pudiendo llevar hasta diez de cada uno. Según su tipo tienen una serie de habilidades exclusivas, como derribar algunos obstáculos, formar escaleras para llegar a lugares que en principio parecían inaccesibles o deshacerse de muros de arena entre otras funciones.

Los escenarios resultan un tanto simples, pero al menos se agradece que oculten algunos secretos en forma de tesoros que nos obligan a volver en un futuro si queremos conseguirlos. A pesar de contar con tres islas diferentes en general se sienten iguales, con un ambiente tropical que no varía demasiado entre zonas. Además no están muy trabajados, encontrando rutas que abusan de tener que ir hacia adelante y atrás para conseguir Impas y alargar así la duración de la aventura.

Pero el aspecto que más nos ha decepcionado es su apartado gráfico, que cuenta con personajes bien modelados pero cuyas animaciones dejan bastante que desear y localizaciones simples con pocos detalles que hacen que se sienta repetitivo. Funciona con bastante fluidez, si bien es cierto que hemos encontrado algunos bugs que pueden afectar a la jugabilidad, tales como muros invisibles que evitan que nuestros Impas puedan avanzar.

En el sonoro tampoco encontramos grandes mejoras, con melodías simples, efectos que podrían dar más de sí y voces en inglés de calidad que a veces no van en consonancia con los labios de los personajes. Al menos contamos con subtítulos en castellano para entender como funcionan sus mecánicas y seguir su historia.

Hotel Transilvania 3: Monstruos a bordo es, en definitva, un título entretenido pero cuyas mecánicas jugables se sienten un tanto toscas y la repetitividad de tareas puede hacer que se haga pesado a la larga. El argumento tampoco ayuda demasiado, siendo un producto más pensado para los pequeños de la casa o aquellos que sean aficionados a la película, aunque nos ha gustado que tenga elementos que alargan su duración y rejugabilidad.

A pesar de sus carencias y de un apartado gráfico muy mejorable, sigue siendo una experiencia bastante divertida por la utilización de los Impas.

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