Análisis | Vídeos | 22 DIC 2016

Análisis de Shin Megami Tensei IV Apocalypse

Una nueva aventura os espera con Shin Megami Tensei IV: Apocalypse, la espectacular secuela de uno de los RPG más laureados de Nintendo 3DS y de la que os contamos detalladamente todas sus novedades, mejoras y características generales.
Cartel Shin Megami Tensei IV Apocalypse InteriorPlay

Su argumento nos traslada hasta Tokio en el año 2038, que ha sido devastada por una catástrofe. Los demonios y los humanos coexisten pero, en esta situación, los restos de la humanidad son un mero premio por el que se disputará la batalla divina. Aquí, un joven cazador solitario es asesinado por el ataque repentino de un demonio. Con el fin de ser resucitado, hace un trato con un demonio menor llamado Dagda que lo obliga a servirlo como Cazador de Dioses. Ahora que posee un nuevo poder demoniaco, el chico se ve rápidamente envuelto en una aventura que lo llevará hasta el borde del mismísimo apocalipsis y más allá. Luchando junto a nuevos amigos y otros conocidos, reclutamos demonios para sobrevivir a los peligros de Tokio.

Esta historia tiene lugar justo después de los hechos acaecidos en Shin Megami Tensei IV, aunque en esta ocasión el protagonista no es Flynn, sino un joven de 15 años llamado Nanashi. La trama resulta muy interesante y cercana al estar contada desde el punto de vista de los supervivientes, con un ritmo bien medido que hace que enganche desde el primer momento y que nunca se haga pesada por estar genialmente integrada en las partes jugables.

Shin Megami Tensei IV: Apocalypse es un juego de rol con combates por turnos que se muestra muy conservador respecto a la anterior entrega, pero añade pequeños ajustes que hacen que la experiencia resulte mucho más satisfactoria. Aquí nos toca visitar varias localizaciones y a veces luchar contra peligrosos demonios mientras nos fortalecemos junto con nuestros compañeros.

Los enemigos son visibles por los escenarios en todo momento, lo que nos permite decidir si entrar o no en batalla. Una vez iniciada volvemos a tener a nuestra disposición el clásico Press Turn System, con el que ganamos turnos al explotar las debilidades de los enemigos o viceversa, haciendo que pensemos detenidamente todas nuestras acciones.  El número de acciones que podemos realizar aparece indicado en la esquina superior derecha mediante iconos azules.

Entre los comandos tenemos para elegir los típicos ataques, habilidades, objetos, huir o pasar al siguiente personaje, estando todos estos botones disponibles en la pantalla táctil. Con nuestros ataques vamos rellenando poco a poco el medidor de asistencia, haciendo que nuestros compañeros se unan a nosotros para realizar un poderoso ataque que, además de causar un gran daño, cancela su próximo ataque. Utilizar esta ayuda en el momento oportuno puede otorgarnos una gran ventaja durante las batallas.

Cuando lanzamos un golpe crítico y aprovechamos la debilidad de un enemigo, al lanzar un ataque de asistente o uno preventivo es posible que entremos en el estado Smirk, consiguiendo así que todos nuestros ataques causen un daño crítico y que la debilidad del personaje desaparezca temporalmente. Como novedad, ahora hay ciertas habilidades que se ven potenciadas en este modo, cobrando aún más importancia que en pasadas entregas. Cabe recordar también que dicho estado puede ser activado por los enemigos, así que hay que tener cuidado.

Al ganar combates obtenemos experiencia con la que subir de nivel, mejorando así las estadísticas de los personajes, y App Points que podemos utilizar para comprar actualizaciones. Estas actualizaciones son muy variadas y útiles, encontrando una reducción del coste de las habilidades demoníacas, la facilitación de las negociaciones o mejoras en la curación entre otros.

Una de las piedras angulares del juego siguen siendo las negociaciones infernales, que nos permiten reclutar demonios para construir nuestro equipo. Para ello tenemos que utilizar el comando Hablar en medio del combate y convencerlos para que se unan a nuestra causa, encontrando montones de ramificaciones en las conversaciones para intentar coaccionarlos. Estas conversaciones también están determinadas por nuestras acciones, teniendo que cuidar y pensar detenidamente los próximos movimientos. De vez en cuando piden misericordia durante las negacionaciones, lo que hace que sea más sencillo reclutarlos o pedirles objetos.

Por primera vez en la saga, cada demonio tiene sus propias habilidades afines que determinan contra quien son fuertes o débiles. Esto hace que formar un grupo equilibrado gane una gran importancia para progresar en el juego.

Como en el resto de la saga, podemos crear nuevos demonios fusionándolos. Al hacerlo, el demonio resultante hereda algunos movimientos de los fusionados y, si queremos conservar ciertas habilidades, hay que prestar mucha atención a este apartado. Hay más de 400 posibilidades de fusión de demonios, abriendo un amplio abanico de posibilidades que se adaptan al estilo de juego de cada jugador. El compendio de demonios es bastante amplio y aunque decidamos deshacernos de alguno podemos reclutarlo de nuevo por un precio.  Al conseguir alguno nuevo aparece un icono que indica si ese demonio aún no ha sido registrado en el compendio, algo muy útil para conseguir el 100%.

A medida que estos demonios suben de nivel pueden enseñarle a Nanashi sus habilidades a través de los Eventos Susurrantes. Gracias a ello nuestro protagonista aprende una gran variedad de nuevas habilidades, ya sean ofensivas, defensivas, de apoyo o curación. De vez en cuando, además, intentan hablar con nosotros para mejorar una habilidad o darnos un objeto, ganando una gran importancia estas conversaciones.

Otras de las mejoras la encontramos en el sistema de compañeros, que nos permite escoger a quién queremos para que nos de su apoyo, estando cada uno especializado en una tarea. Este personaje es controlado por la IA y actuará al final de cada turno.

Ahora la gestión de las misiones y los desafios funciona bastante mejor, ya que todas se envían automáticamente al smartphone del protagonista, mostrando la ubicación del objetivo y otra información en el mapa de la pantalla inferior.

Al diseñar las tarjetas DDS personalizadas podemos intercambiarlas con otros jugadores a través de StreetPass o el online. A través de estas interacciones subimos el nivel de nuestros demonios favoritos o descargamos otros compartidos por losjugadores, aunque sólo podemos realizarlos una vez cada dos horas en el juego.

La duración de la aventura es tremendamente extensa, más si tenemos en cuenta su enorme rejugabilidad. El juego cuenta con diversos finales alternativos y, tras completarlo, podemos elegir comenzar una nueva partida eligiendo entre “Reincarnation Restart” – que mantiene el nivel de nuestro personaje, Macca y objetos entre otros-, o “New Life Restart”, conservando sólo nuestro compendio de demonios y la información de los enemigos. Si además contamos con una partida guardada del anterior juego podemos obtener nuevos objetos y abrir más opciones de personalización para nuestras cartas DDS. A todo ello hay que sumarle tres niveles de dificultad entre los que podemos cambiar siempre que queramos, siendo el más alto de todos sólo recomendable para los jugadores más experimentados.

Gráficamente nos ha gustado bastante, con personajes bien modelados y animados, diseños más trabajados y escenarios detallados. Lo peor es que recicla la mayoria de localizaciones del anterior juego, aunque han sido reestructuradas y las situaciones que vivimos en ellas son diferentes. Cabe destacar la variedad de demonios y las habilidades especiales, que resultan tremendamente llamativas.

Las melodías son muy buenas y acompañan perfectamente cada una de las situaciones que vivimos en el juego, contando con mucha variedad y siendo muy pegadizas. Los efectos están muy trabajados y son de gran calidad, mientras que el doblaje en inglés es sobresaliente. Es cierto que muchos jugadores echarán en falta el audio en japonés, pero la localización en inglés no os decepcionará. Los textos, como suele ser habitual, nos llegan en inglés y es muy importante conocer bien el idioma para seguir la trama.

Shin Megami Tensei IV: Apocalypse sigue siendo uno de los mejores RPGs del año, ya sea por su excelente historia, los divertidísimos combates estratégicos o su extensa duración. El tener varios finales alternativos asegura además una gran rejugabilidad. Es cierto que recicla muchos elementos visuales y jugables del anterior juego, pero los mejora considerablemente y hace que la experiencia sea aún más satisfactoria.

Si tenéis una Nintendo 3DS, sois aficionados al género y el inglés no es ningún problema para vosotros, estáis ante un título que no puede faltar en vuestra colección.

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