Análisis | Vídeos | 23 MAY 2017

Análisis de Statik: Institute of Retention

Tarsier Studios se estrena en la realidad virtual con Statik, su segundo juego original tras Little Nightmares, que en esta ocasión se centra en la resolución de ingeniosos puzles.
Cartel Statik InteriorPlay

En Statik despertamos en un lugar desconocido junto al extraño Dr. Ingen, descubriendo al mirar nuestras manos que un misterioso dispositivo nos retiene. Tras momentos de incertidumbre, nos damos cuenta de que nos encontramos en Statik, un instituto de retención que nos utiliza comocobayas. Cada vez que abrimos nuestros ojos con el nuevo día, aparece un nuevo dispositivo lleno de rompecabezas únicos que tenemos que resolver utilizando todos nuestros sentidos.

El objetivo es simple, intentar descubrir el acertijo que se esconde tras cada dispositivo para completarlo y así pasar al siguiente. Al tener las manos juntas el uso del DualShock 4 nos parece muy apropiado, dando la sensación en todo momento de tener las manos atrapadas y no echando de menos el uso de los PS Move. Sus controles son muy intuitivos, por lo que no tardaréis nada en adaptaros a ellos. Eso sí, no esperéis ningún tipo de tutorial, ya que es un juego que se basa en el ensayo y el error.

Para poder resolver los puzles que se nos proponen tenemos que utilizar los diferentes botones del mando, los cuales en cada dispositivo tienen un uso diferente que debemos averiguar con la práctica. Pero esto no es todo, también hay que hacer uso del giroscopio del mando para observar los distintos lados del aparato y mirar a nuestro alrededor con el casco, ya que la solución no siempre se encuentra en nuestras manos.

Estos rompecabezas nos han parecido tremendamente ingeniosos, con detalles muy elaborados y originales que nos mantienen enganchados en todo momento. Por extraño que parezca al principio, todos los puzles esconden una lógica que, tras observar y estudiar detenidamente el dispositivo o nuestro entorno, logramos encontrar. Al completar cada puzle obtenemos un ticket que debemos mostrar a una cámara que se encuentra junto a nosotros durante la aventura para que la escanee y pasar así al siguiente, además de conseguir una pieza de un cubo que al final nos toca resolver para desbloquear un nuevo dispositivo. Una vez conseguidos, podremos acceder a cualquiera de los aparatos desde el menú principal.

Statik es un juego perfectamente diseñado para la realidad virtual, y hay que alabar el gran trabajo realizado por parte del estudio para que no sintamos los problemas propios de la tecnología. Al no movernos del sitio en el que nos encontramos no se producen los típicos mareos por los movimientos al andar y realizar giros bruscos, y las transiciones se realizan con pequeños fundidos a negro cuando nos quedamos dormidos y nos despertamos, por lo que no tendréis problemas en este sentido. Al no centrarse sólo en el aparato, el juego resulta mucho más inmersivo y da la sensación de estar atrapados en las conocidas Escape Room.

Una curiosidad es que el juego incluye un modo cooperativo local en el que un amigo puede ayudarnos utilizando una aplicación en su smartphone o tablet, resolviendo partes del puzle que el jugador principal no ve en ese momento. Si os quedáis atascados siempre es una buena opción, aunque le resta algo de dificultad.

Lo peor de este juego, como viene siendo además la tónica bastante habitual en los juegos de realidad virtual, es su duración, ya que puede completarse en unas tres horas. No encontraréis tampoco una gran rejugabilidad más allá de desbloquear todos los trofeos, ya que una vez descubierto el “truco” de todos los dispositivos pierde gracia. Eso sí, para haceros una idea de cómo es el juego siempre podéis descargaros la demo gratuita desde PlayStation Network.

El apartado gráfico nos ha gustado mucho y transmite a la perfección una sensación de tensión por no saber donde nos encontramos realmente y lo que nos están haciendo. Tampoco ayuda que la cara del doctor esté distorsionada para volverlo un tanto más siniestro. Las imágenes no le hacen justicia al juego, por lo que recomendamos probarlo con su demo gratuita para comprobar lo bueno que es y su gran sensación de inmersión.

En el apartado sonoro encontramos de vez en cuando melodías simples para no entorpecer nuestra investigación, aunque la mayoría del tiempo sólo tenemos sonidos que nos dan la sensación de estar encerrados en un laboratorio y los diferentes efectos de los dispositivos. Tanto las voces como los textos nos llegan completamente en inglés y, aunque el nivel que requiere para avanzar en el juego no es muy alto, es necesario entender bien el idioma para completar algunos puzles.

Statik nos ha gustado mucho, con puzles ingeniosos y entretenidos que obligan a prestar atención a los detalles de todo lo que nos rodea, teniendo que probar continuamente con todos los botones para descubrir cual es su utilidad en los dispositivos. La inmersión que se consigue es muy buena, además de no provocar ningún tipo de mareo. La peor parte se la lleva la duración, ya que se puede completar en pocas horas y apenas ofrece rejugabilidad, aunque su precio de 19,99€ está bastante bien ajustado.

Tarsier Studios está demostrando que sabe crear juegos propios de mucha calidad, por lo que habrá que estar atentos a sus próximos proyectos. Por lo pronto, Statik es uno de los juegos más entretenidos de PS VR y demuestra el buen hacer de la compañía, con un título que nos traslada directamente hasta una especie Escape Room.

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