Análisis | Vídeos | 27 JUL 2016

Vídeo análisis de I Am Setsuna

Tags: PC PS4
Tokyo RPG Factory, el nuevo estudio de Square Enix, debuta con I am Setsuna para PlayStation 4 y PC. Un juego que pretende recuperar la esencia de los antiguos juegos de rol japoneses del que os hablamos en profundidad en nuestro análisis.
Cartel I am SetsunaPlay

Su historia nos lleva hasta un pequeño pueblo situado en una isla invernal donde vive una joven que este año cumple los 18. Este pueblo es conocido como “El Pueblo del Sacrificio”, donde una vez cada diez años se elige a un sacrificio que se embarca en un viaje hasta las Last Lands para cumplir con su deber. No hace mucho fue elegida una nueva joven para convertirse en el sacrificio. Sin embargo, en esta ocasión, el demonio enfureció antes de recibir la siguiente ofrenda. Temerosos, los habitantes de la isla intentaron aplacar su ira ofreciendo como sacrificio a Setsuna, una muchacha a la que eligieron por sus poderes mágicos. A partir de aquí comienza nuestra inolvidable y emotiva aventura, viéndose obligada Setsuna a viajar hacia los confines del mundo acompañada por escoltas.

Dicha historia es muy buena y cuenta con momentos muy emotivos, aunque en ocasiones peca de predecible y siempre nos deja con una sensación de Déjà vu debido a su parecido con los juegos en los que se inspira.

I am Setsuna es un RPG con combates por turnos que se desarrolla desde una perspectiva cenital. Los enemigos son visibles en todo momento por el escenario, comenzando las batallas cuando nos situamos a cierta distancia de ellos. Si nos acercamos a los monstruos de frente entrarán en el modo guardia, aunque si los pillamos por detrás su defensa bajará y empezaremos el combate con los medidores ATB y SP al completo, lo que nos permite realizar un ataque preventivo.

En total podemos llevar hasta a tres personajes a la vez en combate, realizando los comandos de Atacar, Técnica u Objeto al rellenarse el medidor ATB (Active Time Battle). Hay que tener en cuenta que las técnicas gastan puntos mágicos, por lo que no podemos abusar de ellas. Dependiendo de lo que lleven equipado pueden ejecutar técnicas combinadas, necesitando cierta cantidad de magia y que ambos tengan el medidor ATB relleno para realizarlas.

Cuando la barra ATB está llena pero aún no hemos elegido un comando, el medidor SP (poder especial) que está a la derecha empieza a rellenarse, haciéndolo también cuando realizamos acciones o recibimos daño. Al llenarse conseguimos un punto SP, pudiendo conseguir hasta un total de tres. Cuando tenemos al menos un punto podemos activar el “modo Momentum”, que añade varios efectos adicionales a los ataques y técnicas. Para activar este modo tenemos que pulsar el respectivo botón cuando una luz aparezca sobre los personajes.

Como suele ser habitual, al ganar los combates obtenemos experiencia que permite a nuestros personajes aumentar de nivel y mejorar sus estadísticas, así como diversos objetos que facilitan nuestro avance en la aventura. La calidad y cantidad de los útiles que conseguimos depende de cómo hemos acabadado con los enemigos. En esta ocasión no encontramos posadas en las que descansar y recuperar a los protagonistas, por lo que los objetos ganan una gran importancia. Al menos  los personajes se recuperan al completo cada vez que suben de nivel.

Hay unas piedras imbuidas de energía mágica llamadas Spritnite. Estas piedras les dan una amplia gama de poderes a los personajes que se las equipan, estando divididas en dos tipos: las Spritnite de Comandos, que permiten a los personajes utilizar diferentes técnicas durante las batallas, y las Spritnite de Apoyo, que se activan de forma automática durante los combates. Para poder equiparlas tenemos que entrar en el menú e insertarlas en las ranuras de los talismanes, siendo estas ranuras de tres tipos: unas para comandos, otras para apoyos y las que pueden utilizarse para cualquier tipo. Al principio sólo tienen una ranura, pero vamos consiguiendo más a medida que subimos de nivel y equipamos diferentes talismanes, teniendo estos además características únicas.

Estas piedras podemos conseguirlas como recompensa de los combates, al explorar por el escenario o de un comerciante. Si optamos por la última tenemos que vender los materiales que requiera cada Sprtnite para crearlos.

Nuestras armas se pueden mejorar utilizando un determinado objeto para aprovechar así las que más nos gusten o simplemente por su afinidad elemental, ofreciendo en este sentido mucha libertad.

El juego incluye además las Crónicas de la Nieve, un curioso libro al que podemos acceder desde el menú para consultar detalles sobre el mundo del juego, sus personajes o los objetos que encontramos a lo largo de nuestro viaje entre otros.

Algo que no nos ha gustado mucho es que es un título demasiado lineal, con pocos secretos escondidos por sus escenarios. En el tramo final del juego conseguimos algo más de libertad para desplazarnos por su mundo, momento que aprovechamos para obtener los materiales a los que antes no teníamos acceso. Otro problema es que quizás recicla muchos elementos de otros juegos - lo que da lugar a una falta de identidad propia -. La variedad de enemigos es escasa (limitándose en su mayoría a un cambio de color), siendo los jefes finales los que le dan más diversidad al desarrollo.

No es un título demasiado extenso - con unas 20 horas de duración - y no ofrece nada especial que nos invite a rejugarlo. Tampoco encontramos ningún tipo de misión secundaria, por lo que únicamente nos centramos en seguir la historia y mejorar nuestro nivel y equipamiento para los combates.

El apartado técnico está bastante cuidado, con personajes bien modelados, escenarios amplios con muchos detalles y efectos como la iluminación o los surcos en la nieve que resultan muy llamativos. Hay pequeñas cosas mejorables como la expresividad o la escasa variedad de localizaciones, pero lo compensa con su genial dirección artística. El estar todo el rato en la nieve puede no ser del gusto de todos los jugadores, pero le da ese toque de nostalgia que busca el juego.

La banda sonora es muy amplia y cuenta con temas variados, siendo el piano el único instrumento utilizado para la mayoría de ellos. El que guste más o menos dependerá del tipo de jugador que seas. Los personajes sólo tienen voces durante los combates y van acompañadas de efectos de gran calidad. Sus textos nos llegan completamente en inglés, aunque no son nada complicados y permiten  seguir bien la trama.

I am Setsuna es una buena forma de empezar para un estudio recién formado, con un juego de rol profundo, divertido y que ofrece bastantes horas de juego. Nos hubiera gustado algo más de libertad a la hora de explorar los escenarios, una mayor variedad de enemigos, tareas secundarias con secretos que alargaran la vida del producto y una personalidad propia - ya que a veces deja una extraña sensación de haber vivido ciertas situaciones-, pero en general cumple con creces.

La dirección artística del juego es soberbia, con algunos detalles gráficos muy llamativos, aunque que el juego se desarrolle en la nieve puede no gustar a todo el mundo. Sus melodías son muy buenas y van acompañadas de efectos cuidados.

Un título que atraerá a los amantes de los Jrpgs clásicos, faltándole algunos detalles por pulir pero sirviendo a su vez como buena iniciación para el grupo de desarrollo.

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