"Esta es una de las mayores revoluciones de contenido que hemos visto nunca. Es emocionante y muestra que los indies pueden matar un mercado muy, muy establecido". Son palabras de Richard Firmiger, analista que durante la GDC de este año demostró que la PS Vita y la Nintendo 3DS están perdiendo terreno a pasos agigantados frente al juego móvil. Según el estudio realizado por Firmiger, el juego móvil en los EEUU ha pasado de ocupar un 19% de un mercado de 2700 millones de dólares en 2009 a ocupar un 58% de un mercado de 3300 millones de dólares en 2011. Esto enlaza directamente con las declaraciones que Ngmoco hizo hace varias semanas en las que explicaba cómo el juego móvil acabaría con las videoconsolas.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. "La tasa de retención es realmente depresiva. Por lo general, a los 12 meses la mayoría de los desarrolladores han perdido el 96% de su audiencia", dice Firmiger. Esto está enlazado con varios factores demográficos y generacionales ("la generación X paga mientras que la generación Y juega", dice Firmiger) y la brevedad de los juegos móviles, más destinados al juego casual que a dedicarles tiempo como en las obras de sobremesa. Sin embargo, Firmiger habló directamente a los desarrolladores móviles para invitarles a luchar por su medio. "Dejad de construir el futuro en especulaciones o en quién habla más alto". También aprovechó para referirse al cómo hay que publicitar los juegos con mucha fuerza para que sean reconocidos en el mercado móvil, y el cómo hay que tener muy en cuenta el público al que se dirige. "La política de 'hazlos y ellos vendrán' no existe aquí. Tener marketing es importante y no es lo único que deberíais estar haciendo pero deberíais considerarlo si os vais a enfrentar directamente a este desafío".
