por Jordim » 28 Mar 2006 19:22
buenas....
bueno, he visto algunas cosas un tanto extrañas y voy a aclarar algunas:
me he informado bastante sobre Revolution, al igual que de XboX360 y PS3 (aunque de la última, naturalmente, no hay prácticamente nada) y sobre el mando. lo primero, es mucho más pequeño de lo que aparenta en esas fotos. quizá lo hayan remodelado después. el caso es que en la GDC el mando parecía bastante más pequeño. lo segundo, es que su manejo es mucho más cómodo de lo que aparenta en un principio, por la simple razón de que NO HAY QUE APUNTAR A LA PANTALLA. el mando, lo que hace, es detectar su posición en el espacio. no se trata de un simple puntero, como el de una pistola, aunque también posee esa opción. más bien se parece mucho más a un ratón de PC, aunque con una diferencia fundamental, la tercera dimensión. mueves el mando, en el espacio, sin importar hacia adónde apunta, por eso es capaz de movimientos tridimensionales, es decir, el mando también interactúa con la profundidad. seguramente también se podrá calibrar la sensibilidad, asi que no creo que se nadie sufra cansancio físico, como si hubiera que mover el mando por tres metros de habitación, simplemente se aumentará la sensibilidad del mando, al igual que con un ratón. en otras palabras, no se comporta como la Eye Toy, con la que muchos lo han confundido en su planteamiento. la Eye Toy es bidimensional, el mando es tridimensional. por ejemplo, en un juego con espadas, podrás hacer fintas, movimientos de esquiva, etc, cosas que con un puntero bidimensional de cualquier tipo serían imposibles, al menos con ese nivel de realismo en los movimientos, ya que los movimientos, con el mando, serían directamente reales, al depender del jugador, no del personaje. ¿cómo serán los juegos con una tecnología tan novedosa? eso es lo importante.
en otras palabras, hasta que no lo probemos in situ, no sabremos si es cómodo o no, pero sabiendo esto, sí que será mucho más cómodo que si fuera un simple puntero infrarrojo. ya veremos cuando lo tengamos en las manos.
ahora, toca esperar.