Análisis | Vídeos | 18 ENE 2019

Análisis de 8-Bit Hordes

Tags: PC Xbox One PS4
De los creadores de 8-Bit Armies llega 8-Bit Hordes, un juego de estrategia tan colorido como accesible con modalidades para todos los gustos.
Cartel 8-Bit HordesPlay

8-Bit Hordes es un juego de estrategia en tiempo real que se desarrolla desde una perspectiva isométrica y cuenta con elementos de fantasía y diseños voxel (que imitan a los píxeles pero de forma tridimensional) para llegar a un público más amplio, con controles accesibles y desafíos pensados para todo tipo de jugadores. Hazte con recursos, contruye, defiende tu base y aprovecha tus ejércitos para acabar con los enemigos. Además podréis jugar en solitario, en compañía de forma cooperativa o bien competir contra otros jugadores.

Sus mecánicas son sencillas y no tardaréis mucho en haceros a ellas. Aquí nos desplazamos con un puntero, abriendo un menú circular que nos permite construir estructuras y ejércitos. Cada uno de estos tiene ciertos requisitos para poder ser construido o creado, desbloqueándose más a lo largo de la partida. Como curiosidad, aquí las estructuras se crean tras ser colocadas y esperar un tiempo determinado, no necesitando ningún tipo de ingeniero para hacerlas. Las tropas, por su parte, se asocian a un botón para poder crear grupos y que todo resulte más ágil. Si además contamos con varios edificios de un mismo tipo, el tiempo de creación se reduce para propocionarnos ventajas. Por si fuera poco, algunas de estas construcciones se pueden mejorar para poder crear nuevos útiles.

El terreno juega un papel fundamental en estas batallas, ya que pueden contener algunos peligros que pueden dañar a nuestras tropas, elementos destructibles o diferentes alturas con las que sacar ventaja, no pudiendo ver a los rivales que se encuentran en una zona más alta pero sí a la inversa. Esto no ocurre con las unidades voladoras, las cuales pueden verlos a cualquier altura pero también ser localizados.

Como es lógico, tenemos un minimapa que nos indica la posición de los objetivos principales, aunque no señalan donde hay edificaciones enemigas y los rivales que allí se encuentran hasta que hayamos llegado al lugar. Por cierto, hay varios tipos de unidades, siendo unas fuertes o débiles contra otras, por lo que tendréis que ir con cautela a la hora de explorar el territorio enemigo.

La inteligencia artificial de los rivales no está nada mal y puede ajustarse con diferentes dificultades para adaptarse a la habilidad de los jugadores. En general es muy ofensiva, descuidando sobre todo su propia base.

Es un juego cuyos comandos se disfrutan mejor con teclado y ratón, pero nos ha sorprendido lo bien adaptados que están a los mandos de las consolas, con menús muy ágiles e intuitivos que os ayudarán a ejecutar acciones con rapidez. A esto también ayuda la interfaz, que es muy clara y nos ofrece información detallada en todo momento.

Todos los controles son explicados mediante un completo tutorial en la campaña, aunque también podéis consultarlas en una especie de manual que encontraréis en el menú principal. Pero no os preocupéis, en pocos minutos lo tendréis dominado. En general todo se centra en reunir recursos de las minas, edificar y crear un ejército que defienda nuestra base para después pasar al ataque, aportándole un toque estratégico muy interesante. Eso sí, se trata de un juego que busca partidas frenéticas, por lo que generalmente os tendréis que centrar en acabar con las fuentes de ingresos de los rivales y acabar con sus bases lo antes posible.

Hay varios modos de juego: la campaña, que cuenta con doce misiones por cada facción (Mortíjuros e Iluminados) y a su vez tres medallas a conseguir en cada una por cumplir ciertos objetivos; campaña cooperativa, donde jugamos otras doce misiones pero con ayuda de otros jugadores uniéndonos o creando una sala; escaramuza, lugar en el que nosotros creamos una partida configurando ciertos parámetros por simple diversión; y el multijugador; que permite partidas online personalizadas. En general todos son entretenidos y rejugables, ofreciendo diversión por mucho tiempo.

Contamos con un total de diez mapas, cada uno con sus peculiaridades y que permiten un número de jugadores determinado. Para dos jugadores está la Aldea herradura, las Minas de maná y el Templo de Hyssss, para cuatro la Cuenca embrujada y el Valle hendido, y para seis el Kraken de hielo, el Mapa de hielo y fuego, la Mazmorra funesta, los Puentes de trols y el Vado fauces de orco. Son bastante variados entre sí, lo que asegura partidas entretenidas por intentar averiguar cual es la parte más ventajosa de cada uno.

En cuanto a duración, estamos ante un título cuya campaña puede terminarse en pocas horas, pero cuyos desafíos opcionales hacen que sea muy rejugable. Si a ello le sumamos la posibilidad de organizar partidas contra otros jugadores en una red local u online, tenemos un juego tan duradero como al jugador le atraiga su propuesta.

Su apartado gráfico cuenta con diseños simpáticos de estilo voxel para hacer que sea apto para todo tipo de jugadores, con escenarios vistosos y efectos que no están nada mal. No esperéis nada demasiado espectacular, pero cumple con su objetivo. El mayor problema lo hemos encontrado en el rendimiento, que se ve un poco afectado cuando el número de unidades es bastante alto.

En el sonoro tenemos melodías que mezclan melodías trabajadas con sonidos chiptune que se adaptan a la perfección a la temática del juego. Los efectos no están nada mal y las voces de los narradores, que están en inglés, nos han gustado. Además cuenta con textos en castellano para que no os perdáis ningún detalle.

Como conclusión, 8-bit Hordes es un título estratégico pensado para aquellos que disfruten de partidas rápidas cargadas de acción, con mecánicas simples y muy accesibles que harán que no os comáis demasiado la cabeza con multitud de opciones de gestión. Nos hubiera gustado que fuera algo más profundo y que su apartado gráfico estuviera un poco más trabajado, pero en general nos ha dejado un buen sabor de boca.

Si os gustan los juegos de estrategia en tiempo real que se centran sobre todo en la acción más directa, estáis ante una opción bastante completa que se puede jugar tanto en solitario como en compañía, ya sea de manera cooperativa o competitiva.

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