Análisis | Vídeos | 25 MAR 2020

Análisis de Animal Crossing: New Horizons

Tags: Switch
La saga Animal Crossing se estrena en Nintendo Switch con una entrega que hará las delicias de sus aficionados, siendo la más completa y ambiciosa hasta la fecha.
Cartel Animal Crossing New HorizonsPlay

Animal Crossing: New Horizons es una especie de simulador de vida en el que, a diferencia de pasadas entregas, llegamos a una isla desierta que poco a poco nos toca convertir en una comunidad en la que todos sus habitantes se sientan a gusto. Aquí no tenemos unos objetivos concretos, sino que los propios jugadores son los que deciden qué quieren hacer y al ritmo que ellos crean oportuno, desarrollándose los eventos a lo largo de los meses en tiempo real y premiando la paciencia. Entre las novedades, por ejemplo, tenemos montones de elementos de personalización o la posibilidad de crear útiles y objetos con el bricolaje, aunque es algo que explicaremos detalladamente más adelante.

Nada más comenzar nos toca ponerle un nombre a nuestra isla, marcar la fecha de nuestro cumpleaños (momento en el que tendrán lugar ciertos eventos) y crear al personaje que nos representa dentro del juego, eligiendo su sexo, tono de piel, peinado, ojos, nariz, boca y marcas. Al principio las opciones no son muy amplias, pero no os preocupéis, ya que a lo largo de la aventura podréis conseguir más a través de recetas o comprándolas, así como diferentes prendas de vestir que, incluso, podréis diseñar vosotros mismos con píxeles.

Una vez terminado, Tom Nook nos espera en una de las cuatro islas entre las que nos dan a elegir y, tras seleccionar un hemisferio, nos explica su ingenioso negocio, el Plan de Asentamiento de Islas Desiertas de Nook Inc. Éste nos propone ser el primer habitante de un lugar idílico en medio del océano, en el que nosotros decidimos cómo queremos que sea todo. Y esta es la primera diferencia que encontramos respecto a anteriores entegas, donde no hay un poblado establecido al que nos unimos, sino que somos los que poco a poco decidimos quién vive allí o las cosas que queremos que haya. Si en algún momento nos sentimos perdidos, podemos acudir a Tom Nook para que nos oriente.

Aquí comenzamos con una simple tienda de campaña y tenemos que ir haciéndonos con recursos que después nos sirven para crear herramientas en el banco de trabajo, las cuales nos dan acceso a más materiales, y otros elementos. Pero para ello antes tenemos que conseguir sus respectivas recetas, ya sea comprándolas, de otros habitantes o a partir de regalos, entre otros, así como que surjan ideas al recoger ciertos objetos. Como siempre, nos toca pescar, cazar bichos con la red, desenterrar criaturas y fósiles… Pero también hay algunas novedades, como poder usar una pértiga para atravesar ríos (mientras no hayamos construido puentes) o una escalera con la que podemos subir a distintos niveles de los escenarios, llegando incluso a retocar la isla al avanzar bastante.

No siempre tenemos que vivir en una tienda de campaña, pudiendo pasar a una casa al solicitárselo a Tom Nook. Éste nos la construirá a cambio de pagarle la deuda sin intereses, pudiendo efectuar dicho pago cuando queramos. Lo mejor es que, una vez pagada, podemos solicitar ampliaciones hasta llegar a tener una verdadera mansión. Es un proceso, eso sí, que requiere paciencia, teniendo que esperar al menos un día cada vez que pedimos las ampliaciones. Una vez terminada, podemos decorarla a nuestro gusto con los objetos obtenidos, cambiar el suelo y las paredes e incluso utilizar un trastero para almacenar lo que no usemos, aunque su espacio es limitado.

Sus mecánicas siguen el estilo marcado por el resto de la franquicia, pudiendo desplazar al personaje en cualquier dirección, interactuar con otros habitantes y objetos o acceder al inventario. Con la cámara tenemos tres perspectivas diferentes, si bien nos hubiera gustado una libertad total a la hora de manejarla para que fuera más sencillo realizar ciertas tareas. Ahora, al comer alimentos acumulamos fuerza que nos permite derribar árboles o romper piedras. Es algo que en ciertos momentos nos puede venir bien para algunas cosas y mal para otras, como cuando, por ejemplo, queremos obtener materiales de una piedra sin romperla, ya que podría no volver a aparecer hasta pasados unos días.

Otra de las grandes novedades son las millas, una dinero especial que conseguimos al completar actividades de la isla, tales como conseguir un número de peces, talar árboles o desenterrar objetos entre muchísimas otras, marcándose las conseguidas en la aplicación de Millas Nook del móvil. Las millas son muy importantes al servir para comprar los objetos más interesantes del juego en la Terminal Nook, donde encontraréis recetas que desbloquean más habilidades o espacios de almacenamiento entre otros. También sirve para pagar ciertas deudas con Tom Nook, aunque nosotros normalmente preferimos pagar con bayas al ser sencillas de conseguir.

Y hablando del móvil, en él tenemos diferentes aplicaciones realmente útiles. Aparte de las ya comentadas Millas Nook, hay una capturapedia en la que ver todos los peces e insectos que hemos atrapado, un apartado de creaciones en la que consultar las recetas obtenidas, otro en el que crear y utilizar nuestros propios diseños de ropa y maquillaje, el mapa de la zona para saber la localización de cada tienda y habitante, el pasaporte personalizable o la posibilidad de pedir un rescate cuando sea necesario, entre otras opciones que se van desbloqueando poco a poco.

Tras cumplir una serie de requisitos, vamos ampliando el número de instalaciones en la isla, tales como la tienda de Tendo y Nendo, el museo donde guardar los peces, fósiles y bichos que conseguimos, tiendas de moda… Algunas aparecerán en las partidas de todos los jugadores, pero otras dependerán de los habitantes que se hayan mudado a vuestra isla. Las que más visitaréis son, como siempre, la tienda de Tendo y Nendo para vender artículos y conseguir dinero para comprar herramientas o elementos de decoración, apareciendo algunos siempre y otros que temporalmente, y el genial museo, donde se exponen y explican todas vuestras capturas.

En cuanto a las islas, tienen un diseño muy bien pensado para que sólo podamos recorrerla al avanzar, con obstáculos que atravesamos al conseguir determinadas herramientas y diferentes alturas en las que necesitamos escaleras para llegar. Además, los contenidos cambian de unas a otras, lo que hace completamente necesario viajar de un lugar a otro si queremos conseguir determinados objetos o criaturas.

Como curiosidad, podéis visitar las islas de otros jugadores o que vengan ellos (se requiere la suscripción a Nintendo Switch Online) para realizar algunas tareas juntos o simplemente conversar. También podréis visitar otras islas del propio juego en busca de recursos, vecinos o criaturas, aunque para ello tendréis que utilizar un Cupón de millas Nook que se consigue en la terminal Nook e ir hasta el aeródromo.

Todo se desarrolla en tiempo real, por lo que el juego tiene en cuenta la hora del día a la que juegas para saber si es de día o de noche, la estación del año, el clima o si hay alguna festividad. Dependiendo del momento y las condiciones, pueden aparecer unas criaturas u otras, lo que nos obliga a ir jugando en diferentes épocas y momentos, con eventos aleatorios que a veces sorprenden a los jugadores. Es algo que ya hemos podido ver en otras entregas de la saga y, la verdad, nos sigue encantando como el primer día. Eso sí, esto también hace que sea un título casi infinito, teniendo que dedicarle muchas horas y siempre con mucha paciencia para poder avanzar.

Otro elemento muy destacado es la personalización. No sólo decidiréis donde va cada cosa en la isla, sino que podréis elegir entre montones de prendas o crear vuestros propios patrones para la ropa, la cara, el suelo, las paredes y muchas otras opciones que se van desbloqueando. Hemos podido ver de todo, desde trajes de personajes famosos de videojuegos creados por los jugadores hasta hermosos vestidos realmente trabajados, encontrando incluso increíbles obras con pixeles expuestas en las islas de los jugadores. Es un aspecto que nos ha encantado y que, seguro, no dejará indiferente a nadie.

Algo que no nos ha acabado de convencer es que no podemos tener diferentes partidas, donde incluso si entramos desde otro perfil en la misma consola seremos trasladados a la isla del usuario principal. El juego también cuenta con una especie de modo cooperativo local en el que podemos jugar con otros jugadores de nuestra isla, aunque, más allá de conversar, el segundo jugador apenas tiene interactividad.

En cuanto a lo técnico, estamos ante un juego que, dentro de su sencillez y simpatía, tenemos personajes bien modelados y animados, escenarios cargados de detalles y efectos que hacen que todo resulte muy vistoso, tales como la iluminación, los cambios de estación o la transición entre el día y la noche. Además funciona con mucha fluidez en todo momento. Por poner alguna pega diremos que nos hubiera gustado que los objetos tuvieran algo más de interactividad, como, por ejemplo, utilizar unos prismáticos para ver la lejanía en lugar de ser un elemento decorativo.

El apartado sonoro también es sobresaliente, gracias a unas melodías que acompañan a la perfección nuestras partidas sin llegar a cansar, geniales efectos de sonido que reflejan muy bien todo lo que sucede en pantalla y las peculiares voces de los personajes, que leen las frases que aparecen de forma similar a lo visto en el resto de la saga, siempre conservando su sentido del humor. Comentar también que todos los textos nos llegan perfectamente interpretados al castellano.

En definitiva, Animal Crossing: New Horizons nos da a los usuarios justo lo que queríamos, toda la diversión que ofrece la saga pero aumentando sus opciones jugables y mejorando los niveles de personalización hasta límites insospechables, pudiendo crear la isla de nuestros sueños. El añadido de las millas Nook, aunque al principio puede parecer molesto, nos da siempre una razón para seguir jugando y casi siempre completaremos algunos de sus objetivos sin querer. Además, hay multitud de sorpresas que os encantará descubrir. Lo que menos nos ha atraido del juego son las opciones del multijugador, en las que se podía haber incluido algo más de interactividad, y el tener que compartir partida con los jugadores de una misma consola.

Aún así pensamos que se trata de un título excelente que cualquiera puede disfrutar, con un sistema de progresión muy satisfactorio, un ambiente relajante y una duración casi infinita gracias a todos los eventos que van teniendo lugar a lo largo de los años. Un juego excelente que recomendamos encarecidamente, especialmente si sois aficionados a la saga.

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