Análisis | Vídeos | 17 SEP 2020

Análisis de Final Fantasy: Crystal Chronicles – Remastered Edition

El inmortal spin-off de la saga Final Fantasy regresa 17 años después con Final Fantasy: Crystal Chronicles – Remastered Edition, que se lanza por primera vez en Nintendo Switch, PlayStation 4 y dispositivos móviles.
Cartel Final Fantasy Crystal Chronicles Remastered EditionPlay

Final Fantasy: Crystal Chronicles – Remastered Edition es un RPG de acción con multijugador cooperativo que permite participar hasta a cuatro jugadores, y, a diferencia de lo visto en otros juegos de la saga, tendréis que crear a vuestro propio héroe eligiendo su aspecto, raza y trabajo. Se trata de una remasterización del juego que se lanzó originariamente en GameCube hace 17 años, donde podían jugar hasta cuatro amigos conectando sus Game Boy Advance a la consola de sobremesa. Esta versión conserva su modalidad multijugador pero, en este caso, utilizando sólo el online y olvidándose del local, además de añadir ciertas mejoras y más contenidos para hacer las delicias de sus aficionados.

Su historia nos lleva hasta un mundo en el que, hace siglos, un meteorito gigante devastó el planeta y un miasma tóxico lo cubrió. Unos cristales controlan este mortal misama, pero su poder no es eterno, motivo por el cual las caravanas emprenden viajes en busca de “gotas de mirra” que mantengan la vida de los cristales. Y aquí comienza nuestro viaje, con un grupo de valientes aventureros que buscan proteger su hogar recogiendo mirra con un cáliz que a su vez les sirve como protección.

Para ser un Final Fantasy clásico, el argumento no es uno de sus puntos fuertes. Es cierto que hay algunos momentos interesantes y inesperados, pero en general es bastante predecible. Eso sí, está llevado siempre con mucha simpatía para no hacerse pesado y romper el ritmo de la aventura, con personajes de diferentes razas con bastante personalidad. Además cuenta con textos en completo castellano para poder seguir bien la trama y comprender su funcionamiento.

Nada más comenzar nos toca crear a nuestro personaje, poniéndole un nombre a él y a su ciudad natal, eligiendo su tribu, sexo, uno de los cinco aspectos disponibles, su voz y un oficio familiar (herrero, sastre, campesino, granjero, molinero, pescador, comerciante o alquimista). En total tenemos cuatro tribus diferentes: los Clavate, conocidos por ser muy pacíficos y fraternales; los Lilti, veteranos y orgullosos guerreros que controlan el comercio; los Yuko, sabios investigadores con conocimiento de magia; y los Selki, una tribu muy independiente y ágil que se dedica a realizar fechorías y a los robos.

Después podemos jugar solos o explorar mazmorras con amigos. Cuando jugamos solos nos acompaña un experimentado moguri que nos hecha una mano llevando el cáliz, mientras que si jugamos en cooperativo, hasta tres compañeros pueden unirse a las mazmorras. Jugar con amigos es más sencillo, ya que es un juego que requiere una buena coordinación entre los jugadores y un grupo equilibrado. Comentar también que podemos crear hasta ocho personajes y mejorarlos para después adaptarnos al grupo que nos toque.

Sus mecánicas son bastante simples de entender, aunque el control no es todo lo preciso y cómodo que nos gustaría. Podemos asiignar hasta cuatro comandos al menú de nuestro personaje e ir cambiando entre las distintas acciones, como atacar, defendernos, utilizar hechizos o ciertos objetos. Estos hechizos son muy útiles, especialmente cuando hay aceite por el suelo que podemos prender o agua a congelar. También contamos con superataques para los enemigos más poderosos, que son ataques normales pero recargados y que podemos dirigir hacia ciertas zonas, así como la fusión de hechizos para crear uno nuevo a partir de dos en el menú de comandos.

Las magias se usan de una forma diferente al que nos tienen acostumbrados. Esta se obtiene a partir de magicita que conseguimos en las mazmorras y puede usarse tantas veces como queramos, si bien necesita un tiempo de espera para ser lanzada. La parte negativa es que, una vez salgáis de la mazmorra en cuestión, perderéis la magicita obtenida, teniendo que empezar de cero en la siguiente. Es algo similar a lo que ocurre con los artefactos, aunque al menos de estos nos dejan quedarnos con uno.

Aquí uno de los jugadores lleva el cáliz de cristal con gotas de mirra, lo que evita que el grupo pierda vitalidad mientras permanezca dentro del área delimitada por un círculo. Este cáliz, además, nos permite atravesar ciertas zonas si el elemento que lleva asignado es el adecuado. Es algo que nos parece un tanto prescindible al provocar que a veces los jugadores no se cordinen bien y reciban daños, sucediendo especialmente cuando juegas con desconocidos online que no hablan tu idioma, con un sistema de señas para comunicarse que no es demasiado cómodo.

Los escenarios del juego no son demasiado amplios y sólo podemos acceder a ellos a través de una caravana que viaja por el mapamundi, aunque al menos cuentan con diferentes espacios a explorar (con cargas entre ellos). Se divide en dos partes bien diferenciadas: una en la que visitamos localizaciones para hablar con personajes y hacernos con objetos, y otra que son las mazmorras, las cuales podemos afrontar en solitario o en cooperativo. Es un juego claramente orientado al cooperativo, donde desde la primera misión notaréis lo pesado que resulta tener que acabar con los jefes e ir curándose cuando jugamos solos.

Las misiones se basan simplemente en avanzar por una mazmorra acabando con todo lo que salga a nuestro paso, resolver algún que otro pequeño puzle y llegar a la zona del jefe final. Por desgracia, los enemigos, que son viejos conocidos de la franquicia, cuentan con patrones de movimientos simples y sólo nos dedicamos a esquivar y atacar, algo que también sucede con los jefes. Al terminar las mazmorras conseguimos dinero y un artefacto de los que hayamos encontrado por el camino, siendo éste el sistema de mejora del personaje. También conseguiréis recetas de armas, armaduras y accesorios que después podréis fabricar en ciertos lugares a cambio de dinero y unos determinados materiales. Un detalle importante es que sólo avanzará en la historia aquel que haya creado la partida, el anfitrión, sirviendo al resto sólo para mejorar a sus personajes.

Todo esto lo vimos en el juego original (menos el multijugador online), pero hay algunas novedades en esta versión. En primer lugar, existe juego entre plataformas, por lo que podéis jugar con un amigo ya sea en PlayStation 4, Nintendo Switch, iOS o Android. Otros aspectos destacables son que podemos combinar magias con amigos para que estas ganen potencia, que tenemos un minimapa siempre visible en la pantalla o el modo Mímico, con el que adoptar la apariencia de otros personajes al encontrar sellos moguri, así como un chat rápido con el comunicarnos más fácilmente con nuestros amigos. Pero aquí no acaba todo, ya que se han añadido más piezas de equipamiento y mejoras de objetos, junto con mazmorras de una mayor dificultad y nuevos jefes cuando completamos la aventura y la posibilidad de visionar de nuevo los eventos que hayan tenido lugar desde el Diario.

No queremos olvidar que existe una versión Lite gratuita que os permitirá probar la aventura junto con otros jugadores. Conserva muchos aspectos del juego completo, como el multijugador, aunque el número de mazmorras disponibles es de tres. Eso sí, se puede avanzar más si jugáis con alguien que tenga el juego completo.

Su apartado gráfico ha mejorado, mostrándose ahora en formato panorámico y a una mayor resolución, donde los personajes y sus vestimentas lucen mejor que nunca. Es cierto que sus escenarios siguen siendo bastante simples, pero hay algunas zonas que dejan estampas de gran belleza gracias a su genial dirección artística. Además, y quitando las molestas cargas entre zonas, funciona con fluidez en todo momento con algunas escenas vistosas.

En el sonoro tenemos melodías que han sido regrabadas para la ocasión de una calidad excelente, nuevos temas del compositor original, Kumi Tanioka, y voces en inglés para los personajes, haciendo que este apartado sea en general muy bueno. Tampoco queremos olvidarnos de sus textos en castellano, que facilitan el acceso a los jugadores que no sepan otros idiomas.

Como conclusión, Final Fantasy: Crystal Chronicles – Remastered Edition ofrece unas 20 horas de diversión con amigos, siendo un título claramente orientado al multijugador. ¿Es mejor que el original? En algunos aspectos sí, como una mayor definición, el renovado apartado sonoro o el añadido de nuevos contenidos. Pero también hay otras partes negativas, como haber perdido el multijugador local, que el progreso no sea igual para todos los jugadores, los tiempos de carga o que los controles sigan siendo algo toscos en la actualidad.

Aún así, es un título entretenido para disfrutar con amigos y recordar buenos momentos, con un Final Fantasy que se distanció de lo visto en otras entregas de la saga en la época.

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios