Análisis | Vídeos | 13 MAY 2019

Análisis de Final Fantasy XII: The Zodiac Age para Xbox One y Switch

Viaja a tavés del mundo de Ivalice con Final Fantasy XII: The Zodiac Age, que llega ahora a Nintendo Switch y Xbox One para hacer las delicias de sus aficionados.
Cartel Final Fantasy XII The Zodiac AgePlay

Final Fantasy XII: The Zodiac Age es la remasterización del juego que se lanzó originalmente en 2006 para PlayStation 2, el cual introdujo varios cambios importantes en la franquicia, siendo las más destacables la ausencia de encuentros aleatorios, los gámbits o el novedoso sistema decombate Batalla en Dimensión Activa. Se trata de la versión mejorada y expandida del juego, incluyendo ésta gráficos en alta definición, la banda sonora original y remasterizada, un nuevo modo Desafío y otras características únicas para las nuevas plataformas.

Su historia transcurre en el mundo de Ivalice, donde el pequeño reino de Dalmasca se encuentra sumido en el caos y la incertidumbre por estar en medio de la guerra entre Arcadia y Rozaria. Con el fin de presentar oposión a la ocupación de su patria, Ashe, la única heredera al trono de Dalmasca, organiza un grupo de resistencia. Por otro lado, Vaan, un joven ladrón que ha perdido a su familia en la guerra, sueña con surcar los cielos sin límites. Ahora el destino los ha unido y, junto a otros compañeros, se embarcan en una aventura para recobrar su patria y cambiar el destino de las principales naciones del mundo.

La trama no ha cambiado nada respecto a los visto en anteriores versiones, teniendo una narrativa muy cuidada donde se nos presentan a todos los personajes de la aventura a las pocas horas de juego, un trasfondo político interesante, escenas cinematográficas realmente impresionantes y giros argumentales que os sorprenderán. Quizás no es la historia más original y trabajada de la franquicia, con un final que se nos antoja algo apresurado, pero sabe entretener en todo momento. Lo mismo ocurre con los personajes, que son todos bastante carismáticos a excepción de Vaan y Penelo, los cuales no terminan de ofrecer nada que despierte nuestro interés por ellos.

Las mecánicas se conservan bastante fieles a lo visto en la versión de PlayStation 4 y PC, donde nos movemos libremente por un mundo semiabierto que se divide en pequeñas zonas, conversando con personajes, recogiendo tesoros y luchando contra poderosos enemigos. Aquí los combates hacen uso del sistema Batalla de Dimensión Activa, donde nosotros manejamos a un personaje mientras el resto son controlados por una serie de órdenes que le damos a la IA conocidas como Gambits (los cuales se consiguen a lo largo del juego), aunque también existe la posibilidad de cambiar de líder en cualquier momento. A pesar de que estas batallas se desarrollan en tiempo real, para realizar una acción debemos esperar a que se rellene un medidor tal y como ocurría en los clásicos.

Hay unas lineas azules que indican que nuestros personajes se lanzan a la ofensiva, mientras que las rojas marcan que el rival viene a por nosotros. Una vez comience la lucha, están a nuestra disposición los clásicos comandos de ataque, magia, técnica y objeto, así como uno especial para realizar otro tipo de acciones. Los movimientos más poderosos de los personajes son las Sublimaciones, que son similares a los límites de los personajes y tienen que desbloquearse en el Tablero de Licencias. Para usarlos, debemos llenar sectores de un medidor situado al lado de la bara de PM, pudiendo causar grandes daños y encadenarlos con otros para realizar devastadores ataques.

Comentar que las invocaciones también están disponibles en esta aventura, siendo conocidos como Espers a los que tendréis que derrotar y desbloquear en el Tablero de Licencias para poder utilizarlos. Para invocarlos tenemos que gastar una determinada cantidad de barra dependiendo de su poder, apareciendo junto al personaje que lo ha invocado y actuando de forma libre. Además, en la versión The Zodiac Age podemos manejarlos, modificar sus gambits y activar su ataque definitivo si así lo deseamos, desechando los incómodos requisitos del juego original.

Al ganar combates conseguimos experiencia con la que subir de nivel, objetos y, lo mejor de todo, puntos de licencia a invertir en el Tablero de Licencias. Este tablero nos permite mejorar las estadísticas generales de los protagonistas, equipar más útiles, aprender nuevas habilidades o las ya nombradas Sublimaciones y Espers. Pasaréis mucho tiempo en estos tableros gastanto PL que se tardan bastante en conseguir. Por suerte, esta versión incluye el Modo Ultrarrápido, que puede aumentar la velocidad del juego dos o cuatro veces para que sea menos pesado acabar con tantos rivales.

Los escenarios son bastante amplios y, aunque se dividen por zonas, es fácil perderse por ellos. Para orientarnos contamos con un mapamundi que se va creando según lo recorremos o al encontrar el respectivo mapa de la zona, no siendo ahora necesario pausar el juego para consultarlo, ya que aparece un plano transparente para orientarnos mientras nos desplazamos pulsando un simple botón. No hay que olvidar que en algunos lugares hay trampas que pueden causar daño o provocar estados alterados, siendo éstas invisibles a no ser que usemos la magia Libra. Además encontraréis mazmorras con puzles que debéis resolver si queréis avanzar o descubrir todos sus secretos.

La versión The Zodiac Age también introducía ciertos ajustes, como cambios en los efectos de algunos objetos, el poder superar los 9999 puntos de daño, la cantidad de PM disponible o los artículos que encontramos en las tiendas y tesoros. También se añadieron nuevos enemigos, gambits y equipamiento, así como el Modo Desafío, donde tenemos que superar un total de cien niveles luchando con los personajes que hayamos desarrollados, siendo bastante complicados y permitiendo conseguir objetos y tesoros preciados que después se pueden transferir al juego principal. Este modo está desbloqueado desde el principio, pudiendo acceder a él desde el menú principal.

Pero el mayor cambio lo notamos en la incorporación del Sistema de Trabajos Zodiac, donde contamos con doce tableros de licencias diferentes que representan cada uno de los oficios disponibles en el juego, pudiendo escoger dos distintos por personaje para aportarle algo más de variedad y personalización al grupo. Los trabajos que encontraréis son los siguientes: Acechador, Arquero, Bruto, Caballero, Clérigo,  Cronomante, Ingeniero, Lancero, Mago Blanco, Mago Negro, Mago Rojo y Samurái.

Después también tenemos ciertas novedades en las versiones de Nintendo Switch y Xbox One. En primer lugar, hay una función de reinicio de profesiones que, tras hablar con Montblanc (líder del Clan Centuro) en Rabanastre, nos permite reiniciar y cambiar la profesión de los miembros de nuestro grupo como queramos. Por otro lado tenemos un sets de gambits adicionales con los que crear hasta tres sets únicos que podemos alternar a nuestro gusto según la situación en la que nos encontremos. Y en último lugar, un Nuevo Juego + mejorado con el que empezar el juego en Nivel 90 y mantener las amas, magias y guiles obtenedios en anteriores partidas.

El apartado gráfico sigue funcionando bastante bien a día de hoy gracias a la mejora de resolución, los estupendos diseños, ciertos cambios en las texturas y en el modelado de los personajes, aunque por supuesto hay detalles en los que se nota el paso del tiempo. Además se ha conseguido una mayor estabilidad y se han reducido los tiempos de carga, como ya ocurriera con las versiones de PS4 y PC. Lo mejor es que la versión de Xbox One X funciona a 60fps, mientras que la de Switch lo hace a 30fps pero tiene el añadido de la portabilidad, algo ideal para este tipo de aventuras.

En el sonoro no encontramos cambios respecto a las últimas versiones de este juego, con la posibilidad de elegir entre la banda sonora original o la regrabada, ambas de excelente calidad, y unos efectos de sonido muy buenos que os llevarán hasta su mundo. Por otra parte tenemos la opción de elegir las voces tanto en inglés como en japonés, donde cualquiera de las dos es muy buena, y textos en castellano para no perdernos ningún detalle.

En definitiva, las versiones de Final Fantasy XII: The Zodiac Age para Nintendo Switch y Xbox One son tan buenas como lo fueron en su día las de PS4 y PC, con un juego largo, divertidísimo, lleno de secretos, una buena historia y un sistema de combate muy entretenido que revolucionó la saga en su época. No hay demasiadas novedades, pero hacen que este producto sea aún más redondo, además de tener la posibilidad de jugarlo en cualquier parte con Switch o disfrutar con los 60fps de Xbox One X.

Si sois de los que los que no lo pudieron jugarlo en su día no os lo podéis perder, siendo un clásico que no fue tan bien valorado en su momento por los usuarios como se merecía. Un título único al que incluso merece la pena darle una nueva oportunidad por su excelente calidad. Así que no os lo penséis y viajad hasta el mundo de Ivalice.

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