Análisis | Vídeos | 22 SEP 2020

Análisis de Iron Harvest 1920+

Tags: PC Xbox One PS4
Enfréntate a grandes desafíos en Iron Harvest 1920+, que nos lleva hasta una realidad alternativa de 1920, justo después del final de la Gran Guerra.
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Iron Harvest 1920+ es un juego de estrategia en tiempo real que cuenta con modalidades que harán las delicias de aquellos que quieran jugar en solitario o bien en compañía a través del multijugador. Desarrollado por King Art Games, este título ambientado en una realidad alternativa de 1920 ofrece a los jugadores montones de misiones y situaciones diferentes, unidades que abren muchas posibilidades a la hora de combatir, un genial argumento y toda la diversión que ofrecen este tipo de aventuras gracias a lo trabajada que está la inteligencia artificial, apartados de los que os hablaremos en profundidad en este análisis.

Su historia nos lleva hasta los albores del siglo XX, poco después del final de la Gran Guerra, donde el mundo está lleno de secretos y misterios, así como de oportunidades y desafíos. La tradición se junta con el progreso científico y tecnológico, mientras que Europa todavía se recupera de las secuelas de la Guerra Mundial. Se están reconstruyendo ciudades y, en el campo, ha comenzado la era del Iron Harvest, en la que los agricultores están descubriendo los restos de majestuosas máquinas andantes que habían luchado en los campos de batalla de la Gran Guerra. En medio de este caos, aparece una nueva amenaza que pondrá en peligro la propia existencia de Europa. Las fuerzas secretas están haciendo todo lo posible para desestabilizar países enteros, decididas a incendiar el mundo una vez más y finalmente tomar el control.

Es una trama es tremendamente interesante y se aleja de lo visto en otros juegos del género, con una narrativa muy elaborada, personajes que desprenden carisma y con los que es fácil empatizar, un mundo lleno de detalles y tres facciones disponibles: polanios, rusoviéticos y sajones. Como podéis ver, a pesar de estar ambientado en la época, se trata de una aventura ficticia en la que además hacen acto de presencia enormes mechas, exo-esqueletos y otras máquinas de combate, contándose mediante escenas en el juego y otros vídeos más “realistas” de la época que se mezclan con estos elementos mecanizados. Para que no tengáis problemas a la hora de seguirlo, incluye textos en castellano.

Las mecánicas son bastante similares a lo visto en otros títulos de estrategia en tiempo real, con la posibilidad de seleccionar unidades para posicionarlas en lugares tácticos por el terreno para atacar, destruir edificios, recoger determinados objetos, utilizar habilidades especiales que tardan un tiempo en recuperarse e incluso ponerse a cubierto para evitar los proyectiles enemigos u ocultarse en ciertos arbustos para sorprenderlos. Es un sistema que funciona realmente bien y, aunque le hacen falta pequeñas ajustes, en general es muy satisfactorio, con decenas de unidades a nuestra disposición.

Lo que más os sorprenderá es el genial comportamiento de la inteligencia artificial, que aprovecha los movimientos de las unidades para intentar contrarrestar nuestra estrategia, moviéndose hacia la base cuando la descuidamos o haciéndose con posiciones tácticas del terreno para evitar que ganemos fácilmente, entre otros. El mayor peligro llega con las unidades mecanizadas, las cuales cuentan con un gran poder destructivo que nos obligan a replantear cada movimiento que hacemos. Están un tanto desiquilibradas y pueden causar grandes bajas.

En cuanto a modos de juego, es cierto que no hay mucha variedad y no son demasiado originales, pero están muy trabajados y ofrecen diversión por los cuatro costados. En primer lugar tenemos la Campaña, que se divide en tres partes diferenciadas por cada una de las facciones: polanios, rusoviéticos y sajones. Ésta tiene tramos más centrados en la historia en los que manejamos a un pequeño grupo líderado por un héroe para avanzar por los territorios, y otros que se asemejan más a los juegos del género, creando y fortificando nuestra base para producir unidades, conseguir recursos y acabar con todos los enemigos que salgan a nuestro paso. Pero también hay ciertos objetivos secundarios a completar, haciendo que la experiencia sea muy entretenida y en ningún momento se haga repetitiva. Para que sea más accesible, cuenta con varios niveles de dificultad entre los que elegir, con más de 20 misiones que aseguran muchas horas de juego, tareas optativas que le añaden rejugabilidad y la posibilidad de jugarse en cooperativo.

Después tenemos las Misiones, que nos permiten jugar en Escaramuza para enfrentarnos a la IA en partidas completamente personalizables y Desafíos donde participar en diferentes misiones. No es algo desconocido para los seguidores del género, si bien añaden más horas de juego y amplía sus posibilidades.

Por último, pero no por ello menos importante, está el Multijugador. Aquí podréis jugar una Partida rápida por simple diversión contra jugadores de todo el mundo, participar en el Competitivo para escalar posiciones en los marcadores mundiales o crear partidas personalizadas en, como su propio nombre indica, Crear personalizada. Debemos decir que el número de mapas en el competitivo es algo bajo, ya que solo tenemos a nuestra disposicion un total de seis, si bien podréis manejar a los tres héroes de cada una de las facciones. Son contenidos un tanto escasos, pero esperamos que en un futuro se amplien mediante actualizaciones y los contenidos descargables.

Como véis, se trata de un juego cuya duración es muy extensa, ya no solo por tener una campaña de decenas de horas de juego, sino por la rejugabilidad que ofrece con sus desafíos optativos, las diferentes modalidades o por el propio multijugador. A poco que os gusten los juegos de estrategia en tiempo real, estamos seguros de que le dedicaréis muchas horas.

El apartado gráfico esta bastante conseguido, gracias en parte a sus geniales diseños. No es uno de los más espectaculares que hayamos visto, pero los personajes están bien diferenciados y animados, los escenarios cuentan con muchos detalles en ellos y los efectos hacen que sea más vistoso. Mención especial merecen los mechas y su poder destructivo que, junto con las diferentes escenas de la campaña, consiguen que el resultado sea más espectacular. Además no requiere un equipo demasiado potente para que funcione con fluidez.

En el sonoro tenemos melodías muy llamativas y variadas que le sientan genial a la temática del juego, junto con efectos trabajados y doblaje en varios idiomas que incluso nos permiten jugar con el idioma propio de cada facción. No incluye doblaje al castellano, pero utilizar esta última opción con los textos en nuestro idioma es algo que hemos disfrutado muchísimo.

Iron Harvest 1920+ es, en definitiva, un título que coge lo mejor de los juegos de estrategia en tiempo real para ofrecernos una campaña muy divertida y profunda, varios modos de juego y mucha rejugabilidad, con una interfaz muy clara y un sistema de control simple y efectivo. No es demasiado original respecto a lo visto en otros del género y hay que equilibrar un poco las unidades disponibles, pero ofrece mucha espectacularidad gracias a los mechas y su potencia destructiva. El multijugador, por otra parte, cuenta con una buena base jugable a pesar de pecar de falta de escenarios, algo que esperamos sea solucionado en un futuro próximo.

Aquellos que busquen diversión por encima de todo la encontrarán en Iron Harvest 1920+, con una IA muy trabajada que pondrá a prueba vuestras mejores estrategias y un multijugador online que desatará vuestra competitividad.

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