Análisis | Vídeos | 31 MAY 2019

Análisis de Killing Floor: Double Feature

Mucha acción cooperativa y horrores os esperan con Killing Floor: Double Feature, una recopilación que incluye los mejores y más sangrientos capítulos de la saga.
Cartel Killing Floor Double FeaturePlay

Killing Floor: Double Feature es una recopilación que incluye Killing Floor 2, el exitoso shooter de horror cooperativo, y Killing Floor: Incursion, el inquietante shooter de supervivencia para la realidad virtual. Este pack incluye todo el contenido publicado desde el lanzamiento de ambos títulos, incluyendo todos los de temporada y los mapas lanzados desde el estreno de ambas producciones, lo que lo convierte en un producto perfecto para iniciarse en la franquicia.

Killing Floor 2 es un shooter frenético en primera persona pensado para la cooperación donde debemos acabar con grandes oleadas de enemigos utilizando todo tipo de armas, estando todas ellas bien diferenciadas. Contamos con ataques a distancia, cuerpo a cuerpo, la posibilidad de bloquear a los rivales, activar una linterna, gafas de visión nocturna, un soldador para sellar puertas o curarnos tras un periodo de espera. Lo mejor es que, tras realizar una acción espectacular, se activan los Momentos Zed, que ralentizan la acción para acabar con los enemigos con más precisión y rapidez.

Su historia nos lleva hasta el continente europeo, donde el brote causado por un experimento fallido de Horzine Biotech se ha extendido de forma rápida e imparable hasta haber paralizado prácticamente a la Unión Europea. Sólo ha transcurrido un mes desde que concluyeron los acontecimientos de la primera entrega y los clones de los especímenes están ya por todas partes. La humanidad está sumida en el caos, las comunicaciones no funcionan, los gobierrnos han caído y los ejércitos han sido aniquilados sistemáticamente. Los habitantes de Europa saben demasiado bien lo que es luchar por la supervivencia y los que han conseguido mantenerse con vida han buscado la forma de ocultarse.

Pero no todos se dan por vencidos. Un grupo de civiles y mercenarios se ha organizado para combatir el brote y han constituido bases de operaciones por toda Europa con financiación privada. Tras detectar los focos de propagaión de los especímenes, deben penetrar en zonas infectadas de zeds para exterminarlos.

Este argumento nos sirve como excusa para adentrarnos en su mundo y acabar con todo lo que veamos, no siendo el punto fuerte de la aventura. Como ya le dedicamos un análisis en el pasado, vamos a repasar algunas de sus características rápidamente, así que si queréis echarle un vistazo a fondo, podéis visitar el análisis original.

Aquí contamos con diez especializaciones entre las que elegir, estando todas bien diferenciadas y con características que las vuelven únicas, contando cada una con armas compatidas y un equipamiento exclusivo. Además podemos variar la apariencia de nuestro personaje sin que afecte a sus estadísticas y subir de nivel para ir aprendiendo nuevas habilidades. Es un juego brutal que se disfruta mucho en cooperativo por el frenetismo del que hace gala, con clases, habilidades y armas bien diferenciadas y un sistema de combate cuerpo a cuerpo que funciona muy bien. Su mayor problema era la falta de contenidos, encontrando pocos modos de juego o enemigos cuya variedad escasea y al poco tiempo hacían que se volviera repetitivo, así como un control un tanto deficiente.

Eso sí, en esta versión se ha corregido un poco el sistema de control, se han retocado los beneficios y se han incluido más contenidos, como al personaje controlable de la Sra. Foster, más atuendos, armas o efectos para los disparos entre otros. No solucionan sus principales problemas, pero se agradecen los extras.

Por su parte, Killing Floor: Incursion es la adaptación de la saga a la realidad virtual donde, utilizando obligatoriamente dos controles por movimiento, hacemos uso de ambas manos para manipular armas y objetos. Aquí podemos jugar en solitario o en compañía, así como utilizar el movimiento libre o el teletransporte para evitar mareos. Hemos de decir que éste último sistema nos ha parecido más cómodo, pero ya se encuentra disponible una actualización que incluye el Espire Control Theater para evitar mareos con el movimiento libre que quizás os atraiga más. En lo personal no nos acaba de convencer, pero más por no contar con sticks analógicos para desplazarnos que por el sistema. Eso sí, siempre existe una opción para combinar ambos métodos.

La trama es mucho más sencilla, donde nos ponemos en el papel de un teniente que forma parte de Horzine, la compañía que desató el caos. Éste sufre un ataque y acaba malherido, por lo que, para recuperarse, es introducido en una simulación. Lo que no sabe es que hay un virus dentro de ella que le hará enfrentarse a zeds virtuales, donde le toca intentar sobrevivir acabando con ellos y encontrar una solución. Como véis, no da mucho de sí, si bien hay algunos comentarios que os sacaran alguna sonrisa.

Como siempre, os tocará que acabar con grandes hordas de zeds utilizando todo tipo de utensilios, tales como cuchillos, pistolas, hachas o katanas entre otros. Esta parte nos ha parecido muy divertida, con la limitación de contar con una barra de resistencia que evita que nos estemos teletransportando continuamente. Os avisamos que los controles no son demasiado prácticos y que tardaréis unas partidas en haceros a ellos, pero en general funcionan bien.

Las armas son variadas y están colocadas por todo nuestro cuerpo, teniendo que hacer el respectivo movimiento para sacarlas. Hay algunas más cómodas de sacar que otras, si bien no tardaréis mucho en haceros al giro necesario para cogerlas. Lo que menos nos ha gustado es el funcionamiento de las armas a dos manos, que sitúan la acción muy cerca de nuestros y puede dar problemas. Es por ello que casi siempre que podemos, optamos por las de una mano.

No ha perdido el toque gore que tanto caracteríza a la franquicia, con amputaciones por doquier, una gran violencia gratuita e incluso la posibilidad de activar los Momentos Zed para causar el caos. Al estar dentro de la realidad virtual es mucho más inmersivo y os permitirá disfrutar más de las armas blancas.

En cuanto a modalidades, tenemos una campaña divida en cuatro niveles que es bastante entretenida por mezclar momentos de acción y otros más relajados para explorar, encontrando al final de cada misión un jefe muy vistoso. Puede jugarse en solitario o en cooperativo online con otro jugador para hacer que sea aún más divertido. Por otro lado está Sobreviviente, donde nos enfrentamos a grandes hordas de enemigos para desatar nuestra adrenalina y podemos incluso coger potenciadores, todo con el fin de conseguir la mejor puntuación posible. En total, la campaña da para unas cuatro horas más lo que os atraiga el modo sobreviviente, que puede daros mucha rejugabilidad.

El apartado gráfico del juego no está nada mal, con personajes y enemigos bien modelados y animados, escenarios detallados y variados y efectos vistosos desde la realidad virtual. Hay algunos detalles mejorables, pero en general cumple y funciona siempre con fluidez. En el sonoro tenemos algunas voces en inglés que no está nada mal, efectos de gran calidad y textos en castellano que, la verdad, en ocasiones dejan que desear.

En definitiva, Killing Floor: Double Feature os permitirá desatar toda la adrenalina que llevéis dentro, con dos shooters realmente frenéticos donde podréis dar rienda suelta a vuestra imaginación. La mayor pega de ambos títulos es la escasez de contenidos y pequeños problemas con los controles, pero creemos que resultan lo suficientemente entretenidos como para darles una oportunidad. No olvidéis, eso sí, que para jugar a Killing Floor: Incursion es necesario tener PlayStation VR y dos PS Moves.

Un pack bastante completo en el que hemos echado en falta la primera entrega para tener la saga al completo, pero que os hará disfrutar de mucha acción y desmembramientos, especialmente si estáis bien acompañados.

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