Análisis | Vídeos | 29 ENE 2019

Análisis de Kingdom Hearts III

Tags: Xbox One PS4
El arco argumental de Xehanort llega a su fin con Kingdom Hearts III, la aclamada nueva entrega de esta mágica saga, fruto de la colaboración de Square-Enix y Disney.
Cartel Kingdom Hearts IIIPlay

Han pasado trece años desde el lanzamiento de Kingdom Hearts 2 y, aunque hemos podido disfrutar de algunos spin-off de bastante calidad, los seguidores de la franquicia llevamos pidiendo una nueva entrega numerada a la altura de las espectativas desde entonces. Tras esta largaespera por fin podemos disfrutar de ella, con un título que ha sabido cumplir nuestras exigencias y, en algunos casos, superarlas, sorprendiendo a lo largo de su desarrollo con momentos que sólo podemos calificar como épicos.

Kingdom Hearts III es un RPG de acción en el que volvemos a visitar algunos de los mundos más emblemáticos de Disney y otros completamente originales de la saga, incorporando por primera vez las películas creadas por Pixar. Hereda algunas mecánicas de pasadas entregas para llevarlas hasta un nuevo nivel, con combates frenéticos divertidísimos, zonas de platafomeo, montones de minijuegos y muchos secretos a descubrir en cada una de las zonas.

Su historia nos sitúa justo después de Kingdom Hearts: Dream Drop Distance y Kingdom Hearts 0.2 Birth by Sleep – A fragmentary passage –, donde nuestro protagonista, Sora, viaja con sus amigos para intentar recuperar sus poderes y así poder afrontar el reto que le espera. No queremos desvelar más detalles sobre la trama, ya que es uno de los aspectos más interesantes del juego y podría estropear la experiencia de aquellos que llevan años esperando una nueva entrega numerada.

Os podemos asegurar que el argumento está muy bien narrado y tiene un buen ritmo, lo que hace que en ningún momento se haga aburrido, con personajes tremendamente carismáticos y toda la magia que se podría esperar de la saga. Cierra todas las incógnitas que nos ha ido dejando y además hay algunas sorpresas que nos han encantado, si bien para entenderlo todo recomendamos jugar todas y cada una de las entregas, ya sean principales o spin-offs. Hay algunos resúmenes oficiales en vídeos y un prólogo dividido en cinco partes (llamados archivos de recuedos) que se lanza junto a la actualización del día uno en el juego, pero se saltan pequeños detalles que os gustará descubrir.

Las mecánicas se mantienen muy fieles a lo visto en las últimas entregas, con comandos cuyas opciones nos permiten atacar, utilizar magias, objetos o vínculos (que vienen a funcionar como invocaciones). Dentro de la acción podemos golpear a los rivales, saltar, bloquear ataques, esquivar o fijar a los enemigos, aunque a lo largo de la aventura aprenderéis montones de habilidades que amplían sus posibilidades para realizar grandes combos. Y cuidado al utilizar las magias, ya que si el indicador se vacía tendréis que esperar un tiempo para volver a usarlas.

Como gran novedad tenemos las transformaciones de la llave espada, que cambian nuestro estilo de combate y dan lugar a un arsenal diferente de ataques y habilidades. La mayoría tienen varias formas a utilizar, aunque para transformarlas antes tenemos que acumular energia golpeando a los rivales y después activar su comando. Cada una tiene una serie de características únicas, así que tendréis que pensar cual es el mejor momento para usarlas. Comentar también que podemos llevar hasta tres equipadas para cambiar entre ellas cuando lo creamos necesario.

Al infligir daño a los enemigos, el medidor sobre el menú de comando se llena y nos permite, además de la ya nombrada transformación de las llaves espada, utilizar ataques potenciados. Por otra parte, de vez en cuando podemos realizar ataques cooperativos con Donald y Goofy que provocan grandes daños. Estos evolucionan a lo largo del juego y, dependiendo del mundo en el que nos encontremos, otros conocidos personajes podrán echarnos una mano a la hora de combatir o explorar los escenarios.

Otro elemento sacado de las últimas entregas para sacar beneficio al terreno es el Modo acróbata. Dicho movimiento nos permite rebotar contra las paredes y paredes para atacar a los rivales o llegar a lugares que en principio parecían inaccesibles, para lo que también contamos con barras por las que deslizarnos. Otra de las novedades en este sentido es la carrera intuitiva. Gracias a este añadido podréis atravesar zonas con destellos simplemente corriendo hacia ellas e incluso escalar ciertas superficies que cuentan con un resplandor ascendente. Esto le aporta mucha verticalidad a los escenarios y amplían enormemente las opciones de exploración, siendo uno de los añadidos más interesantes. Además, si saltamos desde grandes alturas podemos caer en picado y realizar un poderoso golpe en caida capaz de acabar con varios enemigos o estructuras que de otra forma no podríamos romper.

El medidor de Tino también regresa, con el cual podréis utilizar el Modo ágil, para alcanzar lugares remotos o sorprender a un rival, y el comando de Tiro certero, con el cual atacar a varios enemigos al mismo tiempo. Estos cambian según la llave espada equipada, por lo que os tocará probar sus diferentes efectos.

Junto a los conocidos vínculos, entre los que encontraréis a algunos personajes clásicos y otros nuevos de Disney, se han añadido las atracciones, aunque el método para invocarlas difiere mucho de los anteriores. Mientras que para los vínculos necesitamos gastar la barra completa de magia pulsando su respectivo comando (recuperando toda nuestra salud y siendo más poderosos que nunca), el de las atracciones sólo aparecerá tras golpear un enemigo con un indicador circular verde. Una vez conseguido podemos activarlo para utilizar una de las conocidas atracciones de los parques de Disney, teniendo cada una minijuegos diferentes para acabar con los rivales. Es una pena que no todas estén igual de bien ejecutadas, su utilidad sea igual de valiosa o que se repitan en exceso, lo que hace que a la larga podamos incluso prescindir de ellas.

Todas estas acciones son explicadas a lo largo de la aventura y con completos tutoriales, con la posibilidad de consultarlos siempre que queráis desde el inventario o en el menú principal. Pero tranquilos, es muy accesible e intuitivo, no tardando demasiado en haceros a ellas.

Es aquí donde encontramos uno de sus problemas, y es que al contar con tantas posibilidades para acabar con los rivales, su dificultad a veces deja bastante que desear incluso en los niveles más altos. Esto no quiere decir que la inteligencia artificial de los enemigos sea mala, pero sí que hay demasiadas opciones para afrontar dichos desafíos con facilidad. Al menos, los enemigos son muy variados y no nos dan ni un momento de respiro cuando vienen en grandes grupos, con ciertos jefes que le aportan algo más de dificultad (especialmente alguno optativo), contando estos con patrones de movimiento más complejos y con elementos que hacen que cada batalla contra ellos sea épica. Si véis que es demasiado sencillo para vosotros siempre podéis activar la habilidad de Sora para no conseguir experiencia.

Al derrotar enemigos obtenemos esferas de experiencia, vitalidad y magia. Si conseguimos la suficiente experiencia los personajes suben de nivel y mejoran sus estadísticas generales, pudiendo incluso aprender ciertas habilidades a activar desde el menú a cambio de puntos de habilidad. Eso sí, comentar que algunas magias sólo las aprenderéis al ir avanzando en la aventura. Para mejorar los parámetros de los protagonsitas también tenemos el equipamiento, que se divide en armas, protecciones, accesorios y objetos, aumentando el número de ranuras al subir de nivel. Este, junto a otros materiales, se pueden crear visitando la orfebrería de las tiendas moguri, que están repartidas por todo el mapa y, generalmente, junto a un punto de guardado.

Los mundos del juego nos han gustado mucho (alguno más que otro), con espacios muy amplios y diferentes alturas que ofrecen varias opciones de exploración. Se dividen en grandes zonas con pequeñas cargas entre ellas, aunque tranquilos, son muy pocas en comparación a pasadas entregas para que el juego gane en fluidez. Lo que más nos ha gustado es que cada uno se siente único por ofrecer mecánicas de exploración y minijuegos diferentes entre sí, haciendo que la experiencia nunca se haga aburrida.

Y para viajar entre estos mundos vuelve la nave Gumi, teniendo ahora un concepto de mundo abierto en lugar de las típicas fases sobre railes de pasadas entregas. Aquí tenemos que explorar un universo abierto en busca de los diferentes mundos, encontrando por el camino enemigos que nosotros decidimos si enfrentar o no, así como secretos y retos opcionales que nos invitan a recorrer cada rincón. Como siempre, esta nave puede subir de nivel, lo que nos permite añadir más elementos de personalización para volverla muy potente, así como conseguir planos de otras ya creadas.

Comentar que tenemos un aparato parecido a un móvil llamado Gumífono, el cual nos permite hacer fotos, consultar y documentar nuestra aventura, así como participar en los juegos del Reino Clásico que hemos conseguido a lo largo del juego, que vienen a ser como los clásicos Game & Watch. Si visitáis el menú principal, podréis revisualizar además las escenas que hayáis desbloqueado a lo largo de la aventura.

En cuanto a duración, la aventura principal ronda las 30 horas, tiempo que se ve ampliado enormemente si nos dedicamos a cumplir las múltiples tareas opcionales de las que dispone o descubrir el ansiado final secreto. Minijuegos en cada mundo, localizar todos los Portafortuna (que son iconos de Mickey ocultos por los mundos que tenemos que fotografiar), jugar a títulos del Reino Clásico, encontrar los tesoros o crear los platos del minichef con los ingredientes conseguidos son sólo algunas de las misiones optativas que tendréis en la aventura, así que hay juego para rato.

El apartado gráfico es simplemente espectacular, con personajes tremendamente bien modelados y animados, siendo además muy expresivos. Especial mención merecen los protagonistas de Disney, los cuales parecen directamente sacados de las películas, con escenas muy similares a las de ellas pero incorporando a Sora y sus compañeros. Los escenarios, por otra parte, también están cuidadísimos y siempre encontraréis detalles que os mantendrán embobados, si bien los diseños mejoran de unos a otros. A todo ello hay que sumarle unos efectos muy cuidados y llamativos que hacen que en su conjunto resulte muy vistoso. Podemos jugar con dos modos de visualización, a 30 fps totalmente estables o a 60 fps, donde las caidas suelen ser bastante notables.

La banda sonora no se queda atrás, ya sea en los nuevos temas o la reinterpretación de las canciones de las películas de Disney, que son de gran calidad y en ningún momento nos hemos cansado de escucharlas. Todo ello acompañado de efectos trabajados que le aportan una gran ambientación al juego. Las voces, por otra parte, nos llegan sólo en inglés y, aunque la calidad es muy buena, nos hubiera gustado poder elegir al menos entre éste o el japonés. Se agradece, eso sí, que todos los textos nos lleguen en completo castellano.

En definitiva, Kingdom Hearts III es todo lo que esperábamos de él. Un título cargado de magia y que sabe sorprendernos a cada paso que damos, con un apartado audiovisual impresionante que os dará la impresión de estar viviendo una gran película de animación. Quizás hemos echado en falta un poco más de dificultad o la presencia de los personajes de Final Fantasy, pero esto no empaña una aventura que ha sabido entretenernos de principio a fin, ya sea por sus divertidos combates, las tareas opcionales, su genial historia o las mecánicas únicas de cada mundo.

Un imprescindible para los seguidores de la franquicia o aquellos que adoren los mundos de Disney aunque, si no queréis perderos detalles importantes de la trama, recomendamos completar los anteriores juegos de la saga. Ahora, simplemente coge tu mando y descubre la magia.

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