Análisis | Vídeos | 31 AGO 2019

Análisis de Knights and Bikes

Tags: PC PS4
Una aventura sobre la amistad y la cooperación os espera en Knights and Bikes, el nuevo juego de Foam Sword y Double Fine.
Cartel Knights and BikesPlay

Knights and Bikes es una aventura de acción para uno o dos jugadores que ha sido completamente pintada a mano y tiene lugar en una isla británica en la década de los 80. Es posible jugarla en solitario o en cooperativo (ya sea local u online), encontrando puzles a lo largo de nuestro viaje que requieren la colaboración de ambos personajes, siendo la IA la encargada de controlar a la segunda protagonista si jugamos solos. Pero esto no es todo, también os enfrentaréis a multitud de enemigos y conseguiréis montones de útiles para las batallas y resolver puzles.

Su historia nos habla sobre Nessa y Demelza, dos chicas que exploran las costas de Penfurzy en sus bicicletas en busca de un legendario tesoro perdido, que a su vez es la atracción turística de la ciudad e hizo que falleciera la madre de Demelza con su búsqueda. Penfurzy pasa tiempos difíciles, por lo que el padre de Demelza se ve obligado a vender el parque de caravanas y el campo de minigolf que posee para subsistir. Las dos nuevas amigas, junto con su ganso mascota y la cabeza en escabeche de un caballero no muerto, forman el Club de Bicicletas Rebeldes de Penfurzy, y están listas para cualquier cosa que les depare este viaje, con el objetivo de hacerse con el legendario tesoro y usar sus contenido para salvar el hogar de Demelza.

Es un argumento que, pese a su simpleza, nos ha gustado mucho, con diálogos bastante elaborados, sus propias leyendas interesantes, escenas llamativas y por tratar temas como la amistad, las emociones o el peligro que conlleva asumir algunos riesgos. También hay momentos en los que no queda demasiado claro si estamos en el mundo real o se trata la imaginación de las chicas, siendo este uno de sus principales atractivos. Al final nos ha dejado con algunas incógnitas, pero en general está bastante bien. El lado negativo se lo lleva el idioma, con textos que se encuentran únicamente en inglés.

Sus mecánicas están pensadas sobre todo para la cooperación, donde dos jugadores tienen que explorar los escenarios, enfrentarse a los enemigos y resolver puzles con los utensilios que se van desbloqueando, tanto desde una misma consola como en el online. Puede jugarse en solitario y que el otro personaje sea controlado por la IA, funcionando realmente bien a pesar de encontrar algunos problemas cuando nos tienen que ayudar con algunos puzles. Esto a veces también tiene el efecto contrario, resolviendo la IA automáticamente ciertos puzles sin que nosotros participemos.

Los controles son sencillos, con un botón para interactuar con ciertos objetos y personajes, el ataque, la posibilidad de rodar, correr o cambiar de personaje en cualquier momento si jugamos solos para aprovechar sus habilidades. También podemos chocar la mano con nuestra compañera para que se curen utilizando tiritas junto con otros usos. A lo largo del juego, además, conseguimos montones de útiles que amplian las posibilidades a la hora de explorar los escenarios, combatir o resolver los puzles. Tenemos botas para patear lo que se nos ponga por delante o para realizar un pisotón que despeje los charcos, un disco con el que golpear a distancia o una caja de sonido que repele la niebla y a los enemigos, entre muchos otros. Estos funcionan como habilidades y cada protagonista cuenta con sus propios gadgets.

Como indica el propio título del juego, las bicicletas tienen una gran importancia a lo largo de la aventura y nos acompañan durante un buen tramo de la misma. Éstas se pueden personalizar, para lo que nos toca recolectar todo tipo de basura de ciertos objetos de los escenarios, enemigos o de los cofres ocultos. Después hay que llevársela al vendedor de bicicletas, el cual nos cambia dicha basura por objetos para decorarla, tales como banderolas, guardabarrros, colores o manillares entre otros. Hay determinadas partes que son necesarias para superar obstáculos, pero no os preocupéis, nos son ofrecidas gratuitamente en la tienda cuando llegue el momento.

Nos ha gustado mucho el gran equilibrio que existe entre los combates y los puzles, donde cambiaréis constantemente entre unos y otros para que nunca resulten aburridos. Es cierto que los enemigos no son demasiado desafiantes, pero sí que hemos disfrutado con los jefes al contar con movimientos más complejos y puntos débiles a descubrir. Los puzles no son demasiado complicados para que podáis avanzar con facilidad, pero recomendamos jugar en cooperativo para sacarle todo el provecho posible.

Los escenarios son amplios y están perfectamente estudiados para que haya caminos que no podamos cruzar al comienzo de la aventura, necesitando para ello ciertas habilidades o las mencionadas partes de la bicicleta. En todo momento sabemos cual es la ruta correcta que debemos tomar por contar con una línea guía que aparece cuando más lo necesitamos y pequeñas pistas visuales muy útiles. Están cargados de secretos y coleccionables a conseguir, así que recomendamos tomaros vuestro tiempo en explorarlos. Comentar también que hay algunos minijuegos divertidos, como peleas en una videoconsola o carreras de bicis que hacen que el desarrollo sea muy entretenido.

El juego se divide en días, explorando cada uno de ellos una nueva zona de la ciudad. No es un juego especialmente largo, pero su duración no está nada mal para el precio con el que se ha lanzado. Además hay muchas tareas optativas y secretos a descubrir, asegurándose así algo de rejugabilidad.

El apartado gráfico del juego nos ha encantado, con diseños únicos muy vistosos, personajes y escenarios completamente dibujados a mano muy originales y efectos llamativos. Además se juega de forma muy interesante con la cámara cuando quieren enfatizar en ciertos aspectos, agregándole mucha personalidad. Hay algunas ralentizaciones puntuales al cambiar de escenario, pero no es nada preocupante al funcionar el resto del tiempo con fluidez.

La banda sonora también nos ha gustado, con temas que le sientan fenomenalmente a las situaciones que vivimos y efectos conseguidos. Los personajes no tienen voces, sólo emiten pequeños ruidos a veces y sus diálogos aparecen representados como textos. Éste es quizás el aspecto más negativo del juego, encontrándose los textos completamente en inglés.

En definitiva, Knights and bikes es un juego que ha sabido transportarnos hasta nuestra niñez, donde intentábamos vivir aventuras mientras afrontábamos los problemas del día a día que se nos presentaban. Es divertido de principio a fin, con diálogos y leyendas que resultan muy interesantes, una jugabilidad que mezcla genialmente la acción con los puzles y muchos secretos por descubrir. El mayor problema radica en su idioma y en la duración, aunque lo compensa con un precio reducido.

Si no tenéis problemas con el idioma y buscáis algo diferente, estáis ante un producto muy interesante que se disfruta mucho más en cooperativo.

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