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Análisis de Override 2: Super Mech League

Elige tu mecha y preparáte para luchar en enormes batallas para ascender en la clasificación con Override 2: Super Mech League, la continuación del juego desarrollado por Modus Games.

Cartel Override 2 Super Mech League
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Override 2: Super Mech League es un juego de lucha tridimensional en el que se enfrentan mechas de gran tamaño en varias localizaciones, participando en ellas hasta cuatro combatientes con la posibilidad de jugar en solitario u online contra otros jugadores. Desarrollado una vez más por Modus Games y distribuidoen nuestra región en formato físico por Tesura Games, estamos ante un título de estilo kaiju, donde grandes criaturas se enfrentan entre sí, pudiendo incluso manejar a personajes de la serie Ultraman si os hacéis con su respectiva edición o con el DLC.

La premisa nos habla de un mundo donde las peligrosas criaturas gigantes han sido exterminadas y, por pura diversión, se han creado unas ligas en las que se enfrentan los poderosos mechas procedentes de cada punto del globo. No esperéis nada demasiado elaborado en cuanto a narrativa, pero se agradece que intenten darle un sentido a estas peleas entre mechas.

Pasando a sus mecánicas, aquí encontraréis enfrentamientos uno contra uno, dos contra dos o reyertas en las que los cuatro participantes luchan entre sí, ya sea de manera local u online. Podemos desplazarnos libremente por los escenarios tridimensionales, correr, saltar, utilizar una barrera para defendernos de un número limitado de golpes, agarrar al rival si se defiende para lanzarlo y atacar con las diferentes extremdidades de nuestro mecha, las cuales se asocian a los botones superiores del mando. Aunque los mechas se desplazan de manera ágil, la verdad es que los controles a veces se sienten un tanto toscos e imprecisos, pero esto nos da la sensación de estar manejando a enormes y poderosos robots.

Por supuesto, no faltan algunas combinaciones de ataques, movimientos especiales para cada mecha y una habilidad definitiva que podréis utilizar al rellenar su medidor visitando unas zonas especiales que se habilitan para ello temporalmente. Estos ataques son muy poderosos y utilizarlos en el momento adecuado puede suponer la diferencia entre la victoria y la derrota. Además, cuanta menor es la vitalidad del mecha menos cantidad hay que rellenar, lo que equilibra mucho los combates.

Los escenarios son bastante amplios, encontrando trampas que pueden dañarnos, objetos a recoger que podemos lanzarle a nuestro rival para causarle daño y armas de duración limitada que aparecen cada cierto tiempo. Las hay de todo tipo, como sartenes que aturden al rival, lanzacohetes para causar daños desde la distancia, mazos o sables láser, entre otros. Cada una tiene su utilidad en determinadas situaciones del combate, así que recomendamos utilizarlas con cabeza.

Todos estos elementos hacen que en su conjunto los combates sean sencillos pero entretenidos. El mayor problema en este sentido viene dado por la inteligencia artificial, que es muy sencilla de derrotar y a veces tiene algunos comportamientos un tanto extraños. Esto, como es lógico, no ocurre con los enfrentamientos contra otros jugadores al ser un título claramente orientado al multijugador. Destacar por encima de todo las luchas entre cuatro jugadores al requerir movimientos más estratégicos.

Uno de los aspectos que más nos ha gustado es que encontraréis a 20 mechas entre los que elegir, cada uno con su propio elenco de movimientos y habilidades, tamaño, potencia y agilidad, haciendo que se sientan bien diferenciados a los mandos y con aspectos de lo más diverso. Es cierto que algunos nos han parecido mejores que otros, pero en general están bien equilibrados. A estos hay que sumarles los del DLC de Ultraman, que incluyen al propio Ultraman y, en un futuro, a Bemular, Black King y Dan Moroboshi.

En cuanto a modos de juego no encontraréis variedad ni originalidad. Tenemos por un lado la clásica Partida Rápida para jugar rápidamente sin demasiadas complicaciones, el Versus para enfrentarnos a otros jugadores con diversas opciones a configurar y el Entrenamiento para poner en práctica los movimientos de los diferentes mechas disponibles. Pero el más destacado es Ligas, que viene a funcionar como una especie de campaña donde sucede todo lo interesante del juego.

Aquí participaréis en combates uno contra uno, dos contra dos o reyertas a vuestra elección, pasando después a seleccionar uno de los mechas que se nos ofrecen. Al principio de cada combate elegimos jugar contra la IA u otro jugador online, recomendando nosotros este último al ofrecer peleas más desafiantes. El objetivo no es otro que ir ganando combates para después participar en torneos con diferentes rondas y así ir consiguiendo patrocinadores que nos ofrecezcan misiones de tiempo limitado para ganar jugosas recompensas en forma de dinero.

Una vez superado este tramo inicial es donde se encuentra toda la gracia del juego con el modo Pro. Al ir ascendiendo en la clasificación individual y por equipos se desbloquean pruebas que añaden una serie de condiciones únicas para conseguir la victoria, lo que hace que el desarrollo sea más interesante, divertido y desafiante. Además, podemos utilizar los mechas que hayamos comprado en el garaje con el dinero conseguido.

Estos mechas son personalizables, aunque son cambios meramente estéticos y os costarán dinero. Podéis encontrar diferentes colores para el torso y las extremidades, así como añadirle hasta tres accesorios a cada uno que van desde luces de navidad hasta gorros, entre muco otros. También podréis cambiar vuestro avatar y título visitando el garaje.

El apartado gráfico no está nada mal, destacando en este sentido los modelados y animaciones de los diferentes mechas. Los escenarios, que pecan de ser algo sencillos, son bastante amplios y cuentan con muchos elementos interactivos, mientras que los efectos están cuidados y le aportan espectacularidad. No estamos ante un título técnicamente potente, pero funciona de manera correcta y fluida para que los combates no se vean afectados. El mayor problema lo encontramos en la cámara, la cual se fija automáticamente en el rival cuando estamos cerca de él y a veces no nos permite localizar ciertos objetos en los escenarios.

En el sonoro tenemos melodías cañeras para darle frenetismo a los combates, si bien los temas nos han parecido algo simplones. Los efectos están bastante mejor y los textos nos llegan en perfecto castellano para que podáis seguir algunas explicaciones.

Override 2: Super Mech League es, como conclusión, un título accesible y entretenido que destaca cuando nos enfrentamos a otros jugadores online en las ligas, especialmente cuando se añaden las reglas del modo Pro. Uno de los aspectos que más nos ha gustado ha sido la variedad de mechas y lo bien diferenciados que están entre sí para ofrecer distintas sensaciones a los mandos. Le falla la IA, la escasez de modalidades o la cámara en determinadas ocasiones, pero es un juego bastante bien resuelto para tener un presupuesto modesto.

Aquellos que disfruten con los mechas deberían darle una oportunidad, ganando enteros a medida que progresan en las ligas y se enfrentan a otros jugadores.



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