Análisis | Vídeos | 10 JUN 2019

Análisis de PixARK

Un vasto y salvaje mundo lleno de misterios os espera en PixARK, donde vuestro objetivo será sobrevivir.
Cartel PixarkPlay

PixARK es un sandbox de superviviencia que tiene lugar en un mundo creado con vóxels y se desarrolla desde una perspectiva en primera o en tercera persona, ofreciendo un nuevo enfoque sobre el universo de ARK: Survival Evolved. Aquí os tocará domesticar criaturas, crear tecnología,herramientas mágicas y construir vuestra propia base a partir de cubos. También encontraréis mundos y misiones generados proceduralmente para hacer que cada partida se sienta única, ya sea jugando en solitario o en compañía.

Su historia nos habla sobre un grupo de jugadores que despiertan en una misteriosa isla completamente desamparados. Para sobrevivir deben cazar, recolectar, desarrollar objetos, realizar cultivos y construir refugios que los protejan de los constantes peligros que los acechan, tales como dinosaurios u otros humanos. Utilizando sus propias habilidades y los recursos naturales que les rodean, los jugadores deben domesticar o acabar con las despiadadas criaturas, así como aprender a viajar entre mundos para descubrir los misterios que les rodean.

Como véis, este argumento es casi anecdótico y simplemente sirve como premisa para el tema principal de la aventura, la supervivencia. Sus personajes no tienen ningún carisma y pronto pasaréis de él para ir directamente a su apartado jugable. Eso sí, al menos sus textos nos llegan en castellano, lo cual es de agradecer para entender el funcionamiento del juego.

Nada más comenzar os tocará elegir una de las sesiones creadas por otros jugadores o bien hacer la vuestra, eligiendo entre muchos parámetros para que la aventura sea más o menos complicada. Justo después crearéis al personaje que os representa en el juego, poniéndole un nombre, seleccionando su ropa, peinado, cejas, ojos, barba, joyas y otros detalles del resto del cuerpo. No está nada mal, pero quizás puedan parecer pocos al principio.

Sus mecánicas beben mucho de ARK: Survival Evolved y de Minecraft, utilizando elementos de ambos juegos para crear una mezcla bastante buena y adictiva. Si los habéis probado no tardaréis en familiarizaros con su funcionamiento, donde podréis desplazaros libremente por su mundo desde una perspectiva en primera o tercera persona, agacharos, recoger útiles para crear nuevos objetos y domestica criaturas que podréis utilizar para el combate y desplazaros por su mundo. Hay que tener en cuenta, eso sí, que el peso de la mochila determina como os mováis, siendo muy lentos y no pudiendo saltar si está muy cargada. Comentar también que la configuración de botones no es la más adecuada.

Uno de los puntos clave de esta aventura es la supervivencia, por lo que tendréis que recolectar materiales para mantener a vuestro personaje sano, crearle un refugio donde descansar y fabricar nuevos útiles, o incluso utilizar armas y criaturas para defenderos de los peligros del mundo y de otros jugadores. Al subir de nivel mejoraréis las estadísticas generales de vuestro personaje y conseguirés puntos de engrama, los cuales podéis invertir en aprender cómo crear nuevos utensilios. Estos se dividen en cinco categorías: Habilidad primitiva, Metalurgia, Habilidad industrial, Habilidad mágica y Maestro aquitecto, las cuales se dividen a su vez en otras categorías. Hay muchísimas recetas a conseguir, algo que nos ha gustado bastante.

Los dinosaurios vuelven a tener una gran presencia en el juego, encontrando algunos que podréis domesticar rápidamente, otros a los que convencer poco a poco con comida y por último a los más agresivos, para los que hay que utilizar otros métodos menos convencionales. Hacerse con los más poderosos no es nada sencillo, sobretodo porque no dudan en atacarnos si estamos cerca de ellos y suelen ser más veloces que nuestro personaje.

Los escenarios son muy amplios y, al generarse proceduralmente, se sienten únicos en cada partida, contando con ocho biomas bien diferenciados. Están bastante conseguidos, con muchos materiales a recolectar y montones de criaturas diferentes a descubrir. Además, cuando cae la noche todo se vuelven más peligrosos, haciendo aún más importante al refugio. Pero no os preocupéis, ya que si el personaje muere aparece en otro punto aleatorio del mapa pero manteniendo el nivel conseguido, los engramas y todos los materiales recogidos.

Y hablando de mapas, en cualquier momento podemos consultarlo para ver la localización del personaje y las misiones disponibles, dibujándose éste a medida que lo recorremos. Es muy útil y casii siempe estaréis echándole un ojo.

Es una pena que la interfaz sea un tanto engorrosa, donde desplazarrnos a veces se vuelve una tortura si queremos crear varios utensilios o aprender nuevas recetas. A ello hay que sumarle aspectos que no son demasiado claros, textos que no caben en sus cuadrículas y que se cortan, e incluso algunos que están sin traducir. Pero ahí no acaban los problemas, encontrando bastantes fallos que pueden arruinar vuestro avance y que hace que se sienta como un producto incompleto, tutoriales que no son nada claros, una IA deficiente, controles poco precisos o algunos problemas de rendimiento son sólo algunos detalles que se van sumando y arruinan poco a poco la experiencia.

Como ya hemos comentado, podemos jugar en solitario o participar en servidores con otros jugadores, donde formar tribus junto a ellos. Pero cuidado, al igual que formamos grupos, otros pueden juntarse para intentar darnos caza. Por otro lado tenemos el modo creativo, donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación sin preocuparnos de los peligros.

Quizás el mejor aspecto del juego sea su duración, ya que al tener escenarios y misiones que se generan proceduralmente y el modo de creación libre es muy rejugable, durando tanto como queráis.

El apartado gráfico tiene más sombras que luces, donde todo está generado mediante vóxels para atraer a un público más joven. Como habéis leído, los escenarios se generan proceduralmente y están llenos de montañas, cuevas y varios biomas diferentes que los hacen vistosos. Los personajes, por otra parte, resultan simples tanto en modelados como en animaciones, mejorando un poco más los dinosaurios. Lo peor es que hay problemas de rendimiento, algunos bugs y la ya comentada interfaz, que no se adapta bien a las consolas (este problema no es tan notorio en PC). Pero no todo es malo, también hay una lograda iluminación o climatología dinámica que lo hacen más vistoso.

El sonoro tampoco está a la altura, con música simple y que se vuelve repetitiva, efectos muy mejorables y los ya comentados textos, que a pesar de llegar en castellano, cuentan con frases cortadas y algunas incluso sin traducir.

Como conclusión, PixARK es un título pensado para  aquellos jugadores que disfruten con los elementos de supervivencia, creación y la domesticación de criaturas, todo con un estilo gráfico con vóxels. Es una pena que cuente con fallos y detalles muy mejorables y que pueden arruinar la experiencia por completo, especialmente en cuanto a bugs, controles y una interfaz que resulta muy incómoda se refiere. Aún así, puede que a alguien le resulte un juego entretenido, especialmente si lo disfruta en compañía de amigos y si van arreglando los problemas mediante futuras actualizaciones.

Una aventura donde lo más divertido es dar rienda suelta a vuestra imaginación, creando estructuras vistosas en las que los dinosaurios jueguen un papel importante.

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