Análisis | Vídeos | 16 FEB 2019

Análisis de Pumped BMX Pro

Coge tu bici y realiza grandes trucos en Pumped BMX Pro, la continuación del divertido Pumped BMX + desarrollado por Yeah Us! Games.
Cartel Pumped BMX ProPlay

Pumped BMX Pro es, como su propio nombre indica, un juego de BMX de estilo libre y desplazamiento lateal donde los jugadores tienen que llegar a la meta y conseguir la mayor puntuación posible realizando trucos pero sin sufrir ningún accidente. En esta ocasión se han incluido algunos de los profesionales del deporte, así como un sistema de físicas mejorado o un nuevo diseño para hacer que se sienta más actual.

Las mecánicas jugables pueden parecer sencillas en un primer momento, pero esconde mucha profundidad. Aquí tenemos un botón para impulsarnos que debemos soltar para saltar, la posibilidad de girar al personaje hacia adelante o atrás para adaptarnos al terreno o hacer backflips y frontflips, y utilizar ciertos botones o el stick analógico derecho para realizar trucos. La clave de todo reside en ganar un buen impulso para realizar los trucos, influyendo en este aspecto el tiempo que apretemos el botón y la colocación de nuestro personaje.

Poco a poco se añaden nuevos elementos, como el grindeo por las barras o ciertos obstáculos que impedirán nuestro paso con facilidad. Además podemos cambiar entre tres tipos de trucos a utilizar, siendo este método realmente ágil y permitiendo montones de combinaciones únicas. Todos los trucos aparecen explicados en un práctico menú, apareciendo cada uno del respectivo color de la página para que sea sencillo localizarlos.

Nos hubiera gustado, eso sí, que los controles fueran más precisos, pues realizar algunos trucos puede no resultar tan sencillo como nos explican. A veces, al pulsar una dirección en concreto puede hacer otra acción bien distinta, pero una vez os acostumbréis a ellos podréis hacer casi cualquier combo sin problemas. Lo mismo ocurre a la hora de coger impulso, donde cometer un mínimo error puede dejarnos fuera de la prueba.

El objetivo principal es alcanzar la meta de cada circuito, aunque también encontraréis otras secundarias como desafíos de habilidad, puntuaciones de nivel o puntuaciones de truco, en los que hay hasta cuatro estrellas a conseguir de categoría ascendente. Al final se trata de un simple ensayo y error, ya que podéis repetir las pruebas tantas veces como queráis al instante. Eso sí, no os dejéis engañar, si queréis lograr todos los objetivos váis a tener que trabajar duro.

En total encontraréis 15 corredores entre los que elegir (siendo todos ellos reales y sacados de la competición), así como sus respectivas bicicletas, aunque no encontraréis ninguna diferencia entre ellos más allá de la estética. Al menos se agradece la inclusión de bicis personalizadas que tendréis que desbloquear a lo largo del juego, algo que alarga su vida útil y permiite dar rienda suelta a la creatividad de los jugadores.

Junto a ellos tenemos seis zonas del mundo a seleccionar: colinas, bosques oscuros, la montaña, desierto, pantano y el parque, cada uno de ellos con diez pruebas en las que competir y 120 desafíos a completar. Al principio sólo tendréis acceso a la primera zona, pero al completar cierto número de desafíos de cada una de las diez pruebas iréis desbloqueando otras nuevas. No esperéis niveles demasiado variados, ya que al final se limita a tener que llegar a la meta y haber realizado ciertos trucos.

La duración del juego no está nada mal, con unas 60 pruebas a completar y montones de desafíos que aseguran montones de horas de juego. Lo mejor es que las puntuaciones de cada prueba se comparten online, desatando así la competitividad entre los jugadores por intentar alcanzar los primeros puestos. Quizás no sea demasiado aliciente para rejugar algunos niveles, pero se agradece el añadido.

El apartado gráfico es bastante simple, con escenarios minimalistas, poco detallados y cuya variedad no es demasiado amplia. Además son cortos, ofreciendo pocos saltos a lo largo de cada prueba y notándose aquí los orígenes de la saga con las entregas para móviles, más pensadas para partidas rápidas. Los personajes no están mucho mejor, pero los trucos son fieles a los reales y las físicas están bien trabajadas. Eso sí, se valora mucho más al descubrir que todo el juego ha sido creado por una sola persona.

Lo mismo ocurre con el sonoro, donde la variedad de melodías brilla por su ausencia, con temas que a los pocos minutos se vuelven pesados y muy repetitivos. Los efectos tampoco están demasiado trabajados, siendo un aspecto fácilmente olvidable. Se agradece al menos que los textos nos lleguen en castellano.

Como conclusión, Pumped BMX Pro partía de una premisa interesante, pero no ha sabido aprovechar sus bondades. Todo el trabajo se ve echado por tierra al ver que sus controles no resultan precisos, haciendo que al final cada prueba se vuelva tediosa por intentar dar con la solución al problema. A esto tampoco ayuda el apartado audiovisual, que es demasiado simple y minimalista. Al menos se agradece que haya muchas pruebas en las que competir, asegurando varias horas de juego por intentar completar todos los desafíos.

Sinceramente esperábamos algo más de innovación y ciertas mejoras en las mecánicas de esta entrega, aunque tampoco se le puede pedir mucho más si tenemos en cuenta que ha sido creado por una sola persona.

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