Análisis | Vídeos | 22 OCT 2018

Análisis de Yo-Kai Watch Blasters: Liga del Gato Rojo y Escuadrón del Perro Blanco

Level-5 nos trae el spin-off de una de sus sagas más queridas con Yo-Kai Watch Blasters, que en esta ocasión deja de lado los combates por turnos para centrarse más en la acción directa.
Cartel Yo-Kai Watch BlastersPlay

Yo-Kai Watch Blasters es un juego en el que manejamos a un grupo de estas criaturas espirituales para enfrentarnos a multitud de enemigos en combates en tiempo real, pudiendo incluso jugar hasta con tres amigos de forma local u online. Se divide en dos versiones, Liga del Gato Rojo y Escuadrón del Perro Blanco, encontrando diferentes Yo-Kai, misiones y jefes según la que elijamos. Hay más de 400 criaturas a coleccionar, así que si queréis haceros con todas tendréis que recurrir al intercambio entre ambas versiones del juego. Además, si tenéis una partida guardada de cualquiera de las versiones de Yo-Kai Watch 2 podréis conseguir uno de los tres Yo-Kai especiales (Jibanyan S, Komasan S o Komajiro S).

Su historia se centra en las pesadillas súbitas, que vienen a ser Yo-kai malvados de gran tamaño que siembran el pánico entre los más débiles. Para cuidar de ellos se ha creado un grupo de criaturas, los Yo-Kai Blasters, que además se encargan de mantener la paz y la armonía en el mundo humano. El problema es que no tienen el suficiente poder, así que con la ayuda de Capi-Cachas nos toca entrenarlos para hacer frente a criaturas cada vez más fuertes.

Es un argumento meramente anecdótico, sirviendo como excusa para realizar diferentes misiones que, en su mayoría, se centran en acabar con ciertos enemigos, recoger objetos o ayudar a los Yo-Kai con sus problemas. Al menos todo es llevado con mucha simpatía, teniendo cada ser una personalidad que lo diferencia del resto y un gran sentido del humor. Todo ello acompañado de un estupendo doblaje y textos en castellano.

Nada más comenzar veréis el Cuartel Blasters, que viene a ser nuestra base de operaciones. Éste nos sirve como menú y está dividido en varios pisos con diferentes funciones: la azotea, para regresar de las misiones; la sala de mando, lugar desde el que elegimos y comenzamos las misiones; el salón, donde podemos cambiar a los miembros de nuestro grupo y su equipamiento; la tienda Nomevén y el gimnasio, para comprar, crear equipamiento y subir de nivel a los Yo-Kai; o la entrada, desde donde cogemos nuestro vehículo para viajar a distintos lugares, entre otros.

En este lugar podemos usar además el Yo-Kai Pad, un menú donde consultar el medálium (para ver todas las medallas Yo-Kai conseguidas), el diario de misiones, el inventario, los trofeos, nuestro equipo Blaster, la configuración o guardar la partida en el diario. A medida que avanzamos conseguimos nuevas aplicaciones que amplían sus posibilidades.

Los controles son bastante sencillos, pudiendo correr (con una barra de resistencia que limita su uso), girar la cámara con los botones L y R, cambiar de objetivo, de Yo-kai, atacar, esquivar, utilizar dos técnicas (que tras gastarlas toca esperar un tiempo hasta que se recarguen) y el animáximun, el poder definitivo de cada criatura cuando se llena su medidor. En la interfaz de la pantalla superior podemos ver la vitalidad de cada Yo-Kai o el tiempo que tenemos para completar una misión, mientras que en la inferior podemos ver un mapa con la localización de los enemigos, los orbes Oni y los objetos cercanos para agilizar las búsquedas.

Podemos llevar hasta cuatro personajes en nuestro equipo, intentando siempre que sea el grupo más equilibrado posible. Cuando derrotan a un compañero nos toca intentar salvarlo antes de que su medidor de ascensión llegue a cero para que sigan combatiendo a nuestro lado, aunque si llegan a ascender lo podemos utilizar en las siguientes misiones.

Cada Yo-kai tiene un rol en este juego: Atacante, Tanque, Sanador o Comando, siendo todas ellas necesarias en algún momento de la aventura. Como es lógico, tienen una serie de habilidades únicas y sus propios movimientos. También se dividen en 8 tribus: Siniestra, Escurridiza, Valiente, Misteriosa, Oscura, AmableGuapa y Robusta, compartiendo los de la misma algunas habilidades y características, y diferentes afinidades elementales que hacen que sean fuertes o débiles contra otros enemigos.

Los Yo-kai son bastante sencillos de combatir, aunque su gran variedad hace que siempre estemos intentando derrotar a la mayor cantidad posible para intentar hacernos con ellos. De vez en cuando os tendréis que enfrentar a jefes en escenarios circulares, que son las batallas más entretenidas de todo el juego por ofrecer un mayor desafío. El problema viene dado por la cámara, que no siempre ofrece el mejor ángulo de visión a pesar de poder fijarlos.

Al derrotar enemigos podemos conseguir orbes Oni, las cuales usamos en el gimnasio para subir de nivel a los Yo-Kai o para comprar objetos en la tienda de Nomevén. Además algunos se levantan tras derrotarlos, activando así la posibilidad de amistad, con la que podréis sumar a un nuevo Yo-kai para vuestro equipo, empezando entonces un minijuego en el que tenemos que pulsar el botón A cuando el indicador pasa por encima de un corazón.

Aunque la inteligencia artificial de nuestros compañeros es bastante buena, nos obligan a estar siempre pendientes de ellos. Por este motivo, el juego gana muchos puntos en el multijugador, donde pueden participar hasta cuatro de manera simultánea ya sea de manera local u online, manejando cada uno a un personaje y aligerando la responsabilidad de los jugadores.

El apartado gráfico no está nada mal, con criaturas perfectamente modeladas y animadas que los fans reconocerán rápidamente a pesar del ángulo de la cámara, y escenarios sacados directamente de otras entregas de la franquicia principal. No es tan vistoso como el resto de juegos de la saga, pero cumple sobradamente por tener unos efectos cuidados y funcionar con fluidez.

En el sonoro tenemos melodías recicladas y otras nuevas que ambientan muy bien tanto las peleas como la estancia en el cuartel, con efectos trabajados. Pero donde de verdad destaca es en el doblaje en castellano, con las voces originales de la serie, y la traducción de los textos, que están a un gran nivel.

Yo-kai Watch Blasters es, como conclusión, un juego entretenido por formar estrategias y hacerse con todas las criaturas. Los combates pueden hacerse algo monótonos, las tareas son muy repetitivas y le cuesta arrancar en las primeras horas de juego. Al menos mejora un poco con el multijugador, donde no hay que preocuparse por el resto de miembros del grupo. Eso sí, tenéis juego para rato, ya que hay multitud de tareas principales, secundarias y tener que hacerse con todos los Yo-Kai.

Un título que atraerá a aquellos que busquen coleccionar criaturas, pero que debido a su simpleza puede echar para atrás a los seguidores de la franquicia a pesar de conservar su gran humor.

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