Análisis | Vídeos | 26 SEP 2018

Vídeo análisis de Dragon Quest XI Ecos de un pasado perdido

Tags: PC PS4
Un emocionante viaje os espera en Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido, la nueva entrega de la legendaria saga de rol de Square Enix.
Cartel Dragon Quest XIPlay

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido es un JRPG con combates por turnos que, una vez más, cuenta con los estupendos diseños del mítico diseñador Akira Toriyama.Una épica aventura cargada de acción, enormes escenarios a explorar, secretos, poderosos enemigos y una historia que os atrapará desde el primer momento. Todo ello sin perder la esencia de la franquicia e innovando en diversos aspectos que hacen que se sienta más actual.

Su historia comienza en un antiguo reino, donde ha nacido un niño que resulta ser el elegido por la marca visible de su mano. Sin explicación alguna, el lugar es destruido, huyendo la madre del joven con él en los brazos y su pequeña para intentar salvarlos del desastre, quedando abandonado poco después por el ataque enemigo.

Allí es encontrado por un hombre que, junto a su mujer, se encarga de sus cuidados en la pequeña población de Peñalabria. Al alcanzar la mayoría de edad se celebra una ceremonia en dicha población en la que tienen que subir hasta la cima del Peñón del Peñalabria, por lo que nuestro protagonista viaja hasta ella con su amiga de la infancia, Gema. Tras una serie de acontecimientos que no desvelaremos, descubriréis que es la reencarnación de un legendario héroe, el Luminario.

A partir de aquí comenzamos un épico viaje en el que nos toca desvelar los misterios de su pasado, enfrentándonos a multitud de enemigos y reuniendo a una banda de atrevidos héroes que creen en él como el Luminario, todo mientras descubrimos una amenaza que se cierne sobre el mundo.

Este argumento, a pesar de ser algo simple, es muy interesante, está perfectamente narrado y no nos da un segundo de respiro, encontrándonos siempre ante situaciones inesperadas que hacen que nunca se hace aburrido. Todo ello sin olvidarnos de su increíble mundo, sus carismáticos personajes y el humor que tanto ha caracterizado a la saga, ya sea en las conversaciones o en el propio nombre de las criaturas entre otros.

Nada más comenzar nos toca ponerle un nombre a nuestro protagonista, eligiendo, si lo creemos necesario, la Misión Draconiana. Gracias a esta opción podemos determinar ciertos ajustes para la aventura, como no poder huir de los combates, reducir la experiencia obtenida en los combates sencillos o aumentar la fuerza de los enemigos entre otros. Con ellas la dificultad cambiará drásticamente, algo que se agradece por no ser demasiado complejo.

Sus controles son sencillos, desplazándonos libremente por su mundo, correr, saltar, girar la cámara con total libertad e interactuar con ciertas partes de los escenarios. Podemos incluso utilizar monturas para recorrer con más rapidez su vasto mundo. Hay ciertos obstáculos invisibles que a veces os impedirán tomar atajos, pero en general no son molestos. Los enemigos, por su parte, son visibles en todo momento, comenzando las batallas al entrar en contacto con ellos. Si además conseguimos golpearlos antes de empezar, obtenemos una pequeña ventaja.

Los combates, por su parte, se desarrollan por turnos y en ellos participan hasta cuatro personajes de forma simultánea. Podemos luchar, utilizar tácticas, cambiar a los héroes o bien huir. Si optamos por luchar, contamos con los comandos de ataque, habilidades, conjuros, objetos, defensa o equipo, incluso desplazar a nuestros héroes sin que tenga ningún efecto en las batallas.

Las tácticas nos permiten darles una pauta de actuación a los personajes de nuestro grupo o bien controlarlos en cada turno, si bien es cierto que al dar órdenes automáticamente nos ahorran bastante tiempo en los combates menores. El poder cambiar a los miembros de nuestro grupo también es muy útil, ya sea para formar estrategias o bien sustituir a los caídos.

Un aspecto muy interesante se encuentra en el sistema de inspiración. Éste se activa automáticamente de forma aleatoria, haciendo que sus atributos mejoren. Si hay dos o más miembros que se encuentran en este estado, pueden unir sus fuerzas para desencadenar poderosos ataques conjuntos si se cumplen las condiciones necesarias, desbloqueando nuevos movimientos a lo largo de la aventura. Al utilizar los Poderes de Inspiración desaparecerá el estado, así que recomendamos gastarlo lo más tarde posible.

Al ganar combates conseguiréis experiencia con la que subir de nivel, mejorar los atributos y obtener puntos de destreza. Estos puntos se pueden invertir en un completo árbol de habilidades que se centra en las características de cada personaje. Según el camino que elijamos desbloqueareamos unas capacidades u otras que mejoran a medida que se amplía el rango, adaptándose así al estilo de cada jugador o a sus necesidades. Tomaros las decisiones con calma, ya que subir de nivel puede llevaros bastante tiempo según la zona.

Tan importante como nuestro nivel es el equipamiento. A lo largo del juego encontraréis nuevas armas, armaduras y accesorio, mejorando, como es lógico, cuanto más avanzamos en el juego. Dichas piezas las podréis encontrar en cofres, de los enemigos caidos o en las tiendas, cambiando algunas combinaciones incluso el aspecto de los personajes al equiparlas.

Los enemigos son muy variados, cada uno con una serie de movimientos y características que los diferencian a unos de otros. Estos varían según el horario, apareciendo los más poderosos durante la noche, por lo que podréis luchar contra unos u otros según vuestras necesidades. Los más destacados, como siempre, son los jefes finales, que además de ser bastante más poderosos nos han sorprendido con su carisma.

El mundo del juego es bastante grande, estando dividido en zonas amplias con pequeñas cargas entre ellas. Es muy variado y al tener diferentes alturas la exploración en busca de tesoros, objetos o materiales es una delicia. Existen incluso monstruos rodeados por unas estrellas que, si los derrotamos, podemos usar para ampliar las opciones a la hora de investigar los escenarios. Un detalle importante es que hay unas zonas de acampada en las que podemos descansar, guardar la partida o incluso utilizar una forja para crear o mejorar equipamiento. Eso sí, para poder fabricarlo antes necesitamos las recetas y sus respectivos materiales, mejorando nuestras habilidades cuanto más la utilizamos.

La duración del juego es otro de sus principales atractivos, ya que a la extensa historia hay que sumarle multitud de tareas secundarias y secretos que hacen que supere fácilmente las cien horas. Casi siempre estaréis descubriendo nuevas cosas que hacer y mecánicas que amplían aún más las opciones de exploración, lo que os obligará a volver en un futuro a lugares ya visitados.

Su apartado gráfico nos ha maravillado, pero no por su calidad técnica, donde hay pequeños detalles que pueden afear el resultado, sino por la increíble dirección artística del juego. Hay multitud de localizaciones, todas variadas entre sí y cargadas de detalles, con un estilo de dibujos animados que le sienta realmente bien y con zonas bastante amplias. Los personajes y criaturas diseñadas por Akira Toriyama también nos han encantado, cada uno con su propio estilo y personalidad que hacen se sientan únicos, estando todos perfectamente animados. Además funciona con mucha fluidez.

En el sonoro encontraréis melodías clásicas y otras completamente nuevas que harán las delicias de los aficionados, así como efectos de gran calidad. Para la versión occidental se han añadido voces en inglés con una genial interpretación por parte de los actores de doblaje y textos en castellano perfectamente traducidos para seguir con claridad su argumento y comprender sus mecánicas.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido es, en definitiva, uno de los juegos de rol japonés más destacados de la última época y se convierte así en una de las mejores entregas de la franquicia, con una historia muy cuidada, un mundo enorme y variado a explorar, combates clásicos pero divertidos y una duración tremendamente extensa. Es cierto que hay pequeños detalles mejorables, como una dificultad un tanto escasa, pero no empañan el gran resultado final.

Si el género y los diseños de Akira Toriyama os atraen, estamos seguros de que no os decepcionará, siendo realmente divertido y sorprendente con cada paso que damos en la aventura.

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